celebrities

Ana Fernández: "Nadie está preparado para la muerte de una pareja"

La actriz nos habla de su gran éxito con la serie 'Las chicas del cable, de su noviazgo con el músico Adrián Roma y de cómo ha logrado superar los grandes retos que le ha puesto la vida.

Ana Fernández posa para la entrevista con 'Corazón'.
Ana Fernández posa para la entrevista con 'Corazón'. m.vaquero.

No tiene ni 30 años, pero ya sabe lo dura que puede ser la vida si se empeña en darnos un palo. Con una madurez emocional que da gusto, Ana Fernández, elegida una mujer de actitud Licor 43, se descubre como una mujer que ha aprendido a sacar la parte positiva de cualquier momento del día y a disfrutar de una profesión que ya le está dando sus momentos más dulces.

Hablamos con ella del éxito de 'Las chicas del cable' y de cómo va su relación con el músico Adrián Roma.

Corazón 28 años, si no me equivoco, y muchas cosas para recordar. ¿Tiene la sensación de que todo va demasiado deprisa?

Ana Fernández Sin duda, hay vidas que son más vividas que otras.

C. Si retrocedemos en el tiempo, nos encontramos con una adolescente de 14 años que decide estudiar arte dramático. ¿Tan claro lo tenía?

A.F. Nunca le he dicho a mis padres la famosa frase de "quiero ser artista", pero es verdad que la interpretación me gustaba desde muy niña. En el instituto, siempre me apuntaba a clases de teatro porque me encantaba. Además, era mi manera de sacar todos mis complejos de adolescente. Recuerdo que, desde bien niña, quería salir en el catálogo de El Corte Inglés. Fue como una obsesión para mí. Era rubita y muy mona y me parecía una forma muy buena de sacar dinero en lugar de cuidando niños. Tal fue mi empeño, que localicé el teléfono de la agencia de publicidad y llamé para decir que iría con mis padres. Me hicieron fotos y empecé a salir en campañas de publicidad.

C. ¿Pero la cogieron para el catálogo que quería?

A.F. No recuerdo si fue lo primero que hice, pero sí que salía en revistas de moda y era feliz, porque ya podía tener mis ahorros. Compaginaba esas sesiones de fotos con mis estudios. Fue muy divertido cuando me eligieron para poner mi rostro en las cajas de 'pizza' Tarradellas, porque mis amigos me reconocían. Durante un tiempo hice publicidad a la vez que asistía a clases de teatro. Fue cuando avisé en la agencia para que también pensaran en mí como actriz. Mis padres nunca me han presionado en ningún sentido y, así, pude ir a cientos de castings con muchas niñas. Cuando llegaba de clase, mi madre me decía las llamadas que había tenido para ir a las pruebas y así me organizaba.

C. ¿Y a sus padres les hacía gracia que su hija se convirtiera en actriz?

A.F. Como te decía, nunca sentí presión alguna en ningún sentido, y eso es lo que más les agradezco. Mientras fui menor de edad, mi madre gestionaba las citas y si coincidía con exámenes, pues no las cogía. He tenido libertad, pero también apoyo, porque lo último que querían era que me convirtiera en un juguete roto. Mis padres solo me pidieron que acabara el Bachillerato y la Selectividad. Y cumplí mi palabra. Es más, me matriculé en primero de Publicidad y Relaciones Públicas, pero dejé la carrera porque mi profesión ya me requería todo el tiempo. Esta oportunidad no la podía dejar pasar. Creo que siempre habrá tiempo de retomar estos estudios si un día cambio de parecer.

La gente se alegró cuando Adrián llegó a mi vida"

C. La vida la ha ido colocando.

A.F. En cierta manera, sí. Me gano la vida con esta profesión y te aseguro que es una de las más bonitas y toda una suerte poder ejercerla.

C. Y eso que viene de un mundo ajeno a la interpretación.

A.F. Sí. Aunque debo reconocer que tengo el carácter de mi familia materna, que son muy payasos. Sin embargo, soy la primera actriz de la casa.

C. La oportunidad le llegó de la mano de las series de televisión. ¿Qué le queda de aquello?

A.F. Tuve un momento de parón que duró dos años, entre Los protegidos y Solo química. En ese momento, lo pasé mal, porque no es fácil de digerir un parón tan largo después de conocer el éxito, pero ahora hasta lo agradezco.

C. ¿Qué hizo esos dos años?

A.F. Pinté mucho, me apunté a estudiar Historia en la universidad a distancia... Y, por suerte, podía sobrevivir gracias a la publicidad, dado que en ese terreno siempre me he manejado muy bien.

C. ¿Es una mujer independiente en todos los sentidos?

A.F. Tengo los dos puntos, porque, al igual que soy muy independiente, me encanta estar con la familia. En su momento viví cinco años en Malasaña porque pensaba que era lo que tocaba. Todo el jaleo estaba en la ciudad y, hasta entonces, yo vivía en las afueras. Luego regresé a Las Rozas, donde estoy muy tranquila en el campo.

C. Pasa por todo este recorrido y llega a 'Las chicas del cable', un formato nuevo en Netflix.

A.F. Esta serie ha significado volver a la tele a lo grande, a través de esta plataforma en la que somos pioneras en España. Es muy especial comprobar cómo te ven en tantos países. Solo siento que, en España, no cuidan tanto estas producciones como ocurre en otros lugares a los que viajo.

C. Netflix ha supuesto un gran cambio para otros artistas.

A.F. En Londres o México es increíble cómo les ha cambiado la vida a los actores que trabajan en Netflix. A nosotras no. Mi vida sigue siendo la misma mientras que, en Inglaterra, a los actores de The Crown los tienen para las mejores campañas. Seguimos valorando más lo de fuera que lo nuestro y no lo entiendo, porque nuestra serie ha triunfado en Argentina, México… Mis seguidores son de todo el mundo y me da pena que no nos sintamos orgullosos de este trabajo, en el que nos hemos juntado cinco mujeres. Puede que estemos pagando ser pioneros. Pero la serie gusta y, en febrero, empezaremos a rodar la tercera temporada.

C. Suelen definirla como una mujer luchadora. ¿Se siente usted así?

A.F. Hace años me consideraba más rebelde y pasional, pero con los años sí creo que sea una luchadora, en el sentido que de que, de lo maravilloso y de lo terrible que he vivido, he podido sacar un aprendizaje. Soy buena aprendiz y tengo ambición por vivir. No quiero desaprovechar momentos. De la misma manera que la vida me ha quitado, también me ha dado. He sabido valorar todo. Lo peor y lo mejor, además, están relacionados. Yo sabía que algo bueno me iba a pasar, así que soy una mujer agradecida por todo, incluso porque salga el sol cada mañana. Si busco una palabra que me defina sería resolutiva.

Si hay una palabra que me defina creo que es resolutiva"

C. ¿Con 25 años cómo se supera la muerte de un novio?

A.F. Nadie está preparado. Es importante hablar mucho y creo que sobreviví centrándome mucho en cada cosa que hacía sin el piloto automático de la rutina. Nadie se muere de un desamor, porque tenemos el lado animal de la supervivencia que hace que tengamos hambre, caigamos derrotados de sueño y sigamos respirando. El cuerpo, la parte animal, es la que hace que sigamos adelante. Gracias a Dios, existe esa parte de ti que tira de tu alma y mente hechas añicos para que sigas adelante, para que todo sea más fácil y vayas reincorporándote a tu vida.

C. Pero el proceso lleva tiempo.

A.F. Sí, mental y sentimentalmente es un proceso en que cada uno tiene sus tiempos. Hay que pedir una ayuda, una guía, sobre todo, una cabeza sana que ayude a estructurarte. Por suerte, estuve en compañía de una gente profesional y estupenda. También el hecho de trabajar de cara al público te obliga a echarle huevos y enfrentarte a todos. Es cierto que a mí siempre me han querido mucho y creo que me trataron muy bien, porque veía cómo hasta los fotógrafos que me sacaban imágenes lo pasaban mal. Tanto es así que he visto como la gente se ha alegrado cuando ha llegado a mi vida Adri (Roma). La vida me ha devuelto la alegría con una persona maravillosa, un músico impresionante. Es buenísimo y nos queremos mucho. Tenemos nuestra familia con nuestros tres perros y nos sirve para entrenarnos si algún día nos reproducimos. Estoy feliz porque me cuida mucho y eso que, para él, no ha sido fácil entrar de repente en mi vida con la situación que tenía, pero ha sido muy valiente.

C. Los dos optaron por vivir su amor con naturalidad y eso, al final, tiene su recompensa.

A.F. Nunca he jugado a esconderme o a hacer cosas raras. Adri sabe, perfectamente, cuál es su lugar y si vamos a unos premios o algún acto pues se pone guapo y posamos felices, pero tiene su mundo como músico. Nos apoyamos mutuamente, pero siempre cada uno en su espacio.

C. Quieren dar algún paso?

A.F. Estamos bien así. Ahora, lo que nos planteamos es mudarnos a una casa grande, porque entre los perros y las guitarras estamos a tope. Tenemos que ahorrar un poco para encontrar algo más amplio. Somos jóvenes, pero es verdad que hay una cosa que se llama reloj biológico, por eso iremos viendo lo de tener niños. Aun no entra en nuestras conversaciones, nuestra preocupación es saber con quién dejamos a los perros cuando viajamos. Mi suerte es que tengo a mi hermana viviendo con nosotros y lo hace más fácil todo.

¿Sabías que Ana Fernández es Escorpio? Consulta su horóscopo

Seguro que también te interesa...

Ana Fernández recuerda a Santi Trancho en el segundo aniversario de su muerte

¿Quién es Adrián Roma, el nuevo novio de Ana Fernández?

Ana Fernández, la mayor fan de su chico, Adrián Roma


Horóscopo