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El discurso de las dos reinas

Almudena Martínez-Fornés

Ambas centran buena parte d esu actividad en labores solidarias.

No existe ningún manual sobre el papel que deben desempeñar las consortes de los Reyes, por lo que uno de sus principales retos es intentar responder a lo que la sociedad espera de ellas en cada momento de la historia. Generaciones atrás, Reinas como María Cristina de Habsburgo y Victoria Eugenia se volcaban en la actividad benéfica con la que se intentaba aliviar la pobreza de aquella España atrasada y sin servicios públicos.

Cuando doña Sofía se convirtió en Reina, España ya era un país desarrollado cuyo Estado había empezado a desplegar una estructura pública de bienestar, por lo que ella tuvo que buscar una nueva forma de ser útil a la sociedad, diferente a la de sus predecesoras.

Por su forma de ser, doña Sofía no se conformaba con la labor de representación institucional y, aunque le llevó algunos años, acabó encontrando un hueco que le permitió dar lo mejor de sí misma cubriendo aquellas áreas a las que don Juan Carlos no llegaba. De esta forma, doña Sofía se fue convirtiendo en la Reina que acudía a dar consuelo tras una tragedia, la Reina amante de la música clásica, la Reina defensora de los animales y, sobre todo, en la Reina solidaria.

Letizia se enfrenta al reto de aprovechar su posición para ser útil a la sociedad

Ahora es doña Letizia quien se enfrenta al mismo reto que sus predecesoras: cómo aprovechar su posición para ser útil a la sociedad actual. Para ello, la Reina cuenta con una gran ventaja, que es su capacidad de comunicar. No olvidemos que a doña Sofía nunca le ha gustado hablar en público, mientras que doña Letizia se desenvuelve con gran facilidad ante un micrófono, ya sea hablando en español o en inglés, como demostró improvisando gran parte de su discurso ante Michelle Obama.

Además, los discursos de doña Letizia no son en absoluto aburridos ni protocolarios ni, mucho menos, previsibles. La Reina suele aprovechar sus intervenciones en público para denunciar injusticias, derribar prejuicios, pedir más recursos para una causa o incitar a tener ideas propias y a perder el miedo. Una de sus frases memorables es la siguiente: "Una mujer poderosa y con mucha responsabilidad dijo una vez que el día en que su marido, alarmado, fue a recoger la ropa tendida porque llovía, comprendió que había ganado una batalla importante". O cuando criticó que "mientras millones de personas no tienen que comer, más de mil millones padecen sobrepeso y obesidad".

La próxima semana su atención se centrará en otro problema. Doña Letizia asistirá a un encuentro de Save Food, una iniciativa de la FAO destinada a reducir la cantidad de alimentos que se desperdician. Y es que se calcula que un tercio de la producción mundial acaba en la basura, en parte por una mala gestión de la cesta de la compra. La Reina tratará de concienciar sobre este absurdo despilfarro de comida, esfuerzo, agua y fertilizantes. Pero para ello tendrá que vencer una dificultad añadida que nunca tuvo doña Sofía: que se acabe hablando más de su ropa que de su mensaje.