Dice la maldición bíblica que la mujer está condenada a parir con dolor, pero eso quedó superado gracias a la epidural. Desde entonces, se han sucedido las modas e innovaciones y las famosas se han aputado a todas.

La última ha sido Jessica Alba, que acaba de anunciar que utilizará una técnica de 'autohipnosis' inspirada en el yoga, para tener un parto lo más natural posible, pero sin tanto sufrimiento. La actriz cuenta que hizo lo mismo cuando nació su hija Honor Marie, hace tres años, y que ni siquiera gritó.

Y es que lo del parto natural y en casa se lleva mucho. A él dicen que se han apuntado estrellas tan artificiales como Pamela Anderson o Demi Moore. La lista sería más larga e incluiría también a Marta Luisa de Noruega y Bimba Bosé, esta última a punto de dar a luz por segunda vez. En la primera ocasión lo hizo en un hospital y ahora ha cambiado de idea.

Pero quienes se llevan la palma en cuanto a partos originales son los cienciólogos. Kelly Preston, mujer de John Travolta, tuvo un parto silencioso: sin palabras ni gritos ni llantos; como manda su religión. Peor fue lo de su compañero en la fe, Tom Cruise, que aseguró que pensaba comerse la placenta de su hija Suri, aunque luego dijo que había sido un chiste.