Las hay que las tienen perfectas y muchas otras, imperfectas, pero aún así resultan increíblemente bellas. De hecho, dicen que los grandes apéndices nasales son el reflejo de una personalidad única y de un carácter arrollador.

El caso de Julia Roberts, Uma Thurman, Barbra Streisand o Sandra Bullock pone de manifiesto que hay quienes son guapas por narices.