Mae Murray: ella fue lo mejor y lo peor de Hollywood

  • Diosa del cine mudo, diva diabólica, princesa de opereta. Nadie como Mae Murray representó la gloria y la decadencia de las primeras estrellas de Hollywood. Su vida voluptuosa y superficial inspiró la película de culto ‘Sunset Boulevard’. Una biografía ha recuperado el recuerdo de una de las más grandes.

Norma Desmond descendía la escalera de su residencia, poseída por el delirio de sus años como gran dama de Hollywood mientras su chófer ordenaba a un imaginario cámara que comenzara a rodar la escena. La fascinante secuencia final de la película 'Sunset Boulevard' (1950) -aquí traducida como 'El crepúsculo de los dioses'- poco tuvo que ver con la larga agonía artística de Mae Murray.

Sin embargo, el personaje de Norma Desmond sin ninguna duda era ella, la diva arrogante, la mujer obsesionada por el lujo, la belleza y los escándalos, pero sobre todo por la adicción enfermiza a la admiración de sus fanes. Durante 15 años Mae ocupó la cima de Hollywood, solo compartida por otras ilustres como Greta Garbo, Lilliam Gish o Gloria Swanson, precisamente la protagonista de 'Sunset Boulevard', que interpretó a Norma (Mae) con la sabiduría de quien conoce al personaje muy de cerca.

Michael G. Ankerich, conocido biógrafo de Los Ángeles, acaba de publicar 'The Girl with the Bee-Stung Lips'. El título del libro recuerda el sobrenombre que ella misma quiso registrar para que nadie más lo utilizara: ‘La chica con los labios de picadura de abeja’, en referencia a su boca pequeña, carnosa y con una enorme capa de pintalabios, lo que creó moda en la época. Ankerich pretende recuperar una figura cuya relevancia quedó olvidada por el tiempo y la brevedad de su reinado.

Un mundo a su medida


"Cuando te conviertes en una estrella, ya siempre serás una estrella". Mae acuñó esta frase para hacer pública su esencia de mujer extraordinaria, nacida para ser adorada a pesar de los años, la pobreza y una vejez envilecida por la demencia. Con esa convicción se comportaba en el centro de acogida para actores veteranos donde pasó sus últimos días advirtiendo a las enfermeras: "Apartaos campesinas... Dejad paso a la princesa Mdivani", un título adoptado por su cuarto matrimonio.

Resulta difícil estar seguro de cuándo perdió el sentido de la realidad, porque siempre habitó uno suyo en el que imaginó sus orígenes e inventó su estilo de vida. Procedía de una familia de inmigrantes austro-belgas residentes en Virginia (EE.UU.), pero afirmaba haber nacido en un barco de su padre, en mitad del océano, y que se educó en colegios de monjas por toda Europa. Lo cierto es que con 17 años logró hacerse un hueco en el conjunto de baile de los espectáculos del Ziegfeld Follies, en Broadway. Su cuerpo menudo -no llegaba a 1,60 de estatura- y su sensualidad sobre el escenario encandilaron a público y productores.

Diez años después la bailarina ya disfrutaba de fama y de dinero, no solo por sus suculentos contratos, sino por sus matrimonios. A los 19 atrapó a su primer millonario, William M. Schwenker Jr. Dos años después (1910), el divorcio le dejó una pensión generosa. En 1916 llegó la oferta para debutar en el cine, al tiempo que se volvía a casar. El elegido fue el productor teatral y campeón olímpico Jay O’Brien, que en los 20 meses que permanecieron juntos dio el impulso definitivo a su carrera.

Aunque para afianzarla, nada mejor que un director y productor de Hollywood. Por eso, en el mismo año, se volvió a divorciar y se casó con Robert Zigler Leonard, uno de los pioneros que construyeron la gran industria cinematográfica. Las puertas de la meca del cine se abrieron de par en par.

La fiera de Mae Murray

Rodaba varias películas al año -en su filmografía hay más de 40-, aunque nunca destacó por sus dotes interpretativas. "Los gestos quejumbrosos y las plumas que airea Mae Murray en la pantalla difícilmente pueden describirse como actuación. Esta vez, el histrionismo histérico de Mae nos lleva a México", escribía un crítico tras el estreno de 'Mademoiselle Midnigh't (1924).

Pero a quién le importa una mala crítica cuando se tiene todo lo demás. Ya era una estrella, condición que disfrutaba en su mansión de Playa del Rey, o paseando en su descapotable Pierce Arrow amarillo hasta Tiffany para comprar joyas que pagaba con saquitos con polvo de oro.

La excentricidad caló en ella hasta el tuétano. Su comportamiento era tan comentado como su carácter irascible. Arremetía contra todo lo que la contrariase. Llegó a ser conocida en los juzgados: demandó a los estudios Fox, a esteticistas, productores, registradores de la propiedad, criadores de perros y masajistas.

Sus relaciones con los compañeros de profesión eran igual de escabrosas. Las peleas a gritos, incluidos insultos xenófobos, con el director austriaco Erich von Stroheim convirtieron la filmación de 'La viuda alegre' (1925) en un infierno que luego se transformó en un éxito de taquilla.

El carácter dominante de Von Stroheim también provocó un serio altercado con el compañero de reparto de Murray en esa película, el galán John Gilbert, que abandonó el 'set' para no volver. Cuando Mae se enteró, salió corriendo de su camerino hasta el aparcamiento para hacerle cambiar de idea. Con las prisas solo pudo ponerse los zapatos. Nada más. Gilbert decidió regresar al set de rodaje, claro...

Gloria Swanson se casó al tiempo que se estrenaba el mayor éxito de Mae. Eso determinó de alguna forma su destino. La otra gran diva y rival adquirió el título de marquesa al unirse con el francés Henri de La Falaise. Meses después, Murray cambiaba a su tercer marido por el príncipe georgiano David Mdivani, de orígenes dudosos y conocido buscavidas.

A la ceremonia de su cuarta boda (1926) acudió lo más selecto de Hollywood, entre otros Rodolfo Valentino y su pareja, la actriz Pola Negri. Valentino murió semanas después y Negri, por la intermediación de Mae, terminó casada al año siguiente con el hermano de Mdivani, Serge. Pola, también estrella y princesa, encontró en su cuñada a una compañera con la que compartir un mundo en el que no tenían cabida los simples mortales.

La chica con los labios de picadura de abeja tenía su título, como Gloria, y estaba en el apogeo de su carrera. Sin embargo, había cometido el peor error de su vida. Mdivani la convenció para que abandonara la productora MGM y le dejara a él la dirección de su carrera y sus negocios de petróleo, en los que invirtió gran parte de su fortuna.

La decadencia de la estrella

El sonido llegó al cine y golpeó con fuerza la reputación de Mae, como la de otros muchos actores. En 1931 se escuchó su voz por primera vez en la cinta Apartamento de soltero. El fracaso fue también sonoro. De la noche a la mañana, a la divina Murray se le cerraron las puertas, porque la ruptura con MGM le supuso además enemistad con su presidente, Louis B. Mayer. En 1933 un juzgado la declaró en bancarrota: su príncipe había logrado que los negocios petroleros quebraran.

De hecho, fue acusado de fraude, junto a su hermano Serge, por algunos inversores. La mansión de Playa del Rey se subastó y ella quedó literalmente en la calle. Mdivani la abandonó, a Mae y a Koran, el hijo que había nacido en 1927. Al no disponer de medios para cuidar de él, perdió su custodia y fue entregado a una familia de acogida en Nueva York. Con solo 47 años su vida entera se había hecho pedazos, al igual que su equilibrio emocional. Los antiguos vecinos de Playa del Rey la veían pasear y tumbarse a dormir en un banco frente a la que había sido su residencia.

Fue arrestada por mendicidad y llegó a pasar alguna noche en prisión. En los siguientes años intentó recuperar su carrera y a su hijo. No lo logró. Se ganaba la vida participando en algunos espectáculos nostálgicos donde bailaba por unos pocos dólares; si no, debía acudir a la caridad de los escasos amigos que le quedaban en la industria, entre ellos la familia del actor George Hamilton. Koran fue finalmente adoptado por el matrimonio que le había acogido.

La princesa Mdivani falleció en la residencia de The Motion Picture Country Home, la organización benéfica que ella había ayudado a financiar en los años 20 para asistir a los actores sin fortuna. También pagó el entierro en el Valhalla Cementery, al norte de Hollywood. George Hamilton costeó la lápida. Una amiga recordó en su funeral: "Una mañana Mae Murray entró en un conocido local. Pidió un café y un donut. Por accidente, un pedazo del bollo cayó en la taza. Le encantó la mezcla y desde entonces lo hizo siempre así. Ahora ya saben por qué todo el mundo en Estados Unidos moja el donut en el café".

¡Síguenos en Twitter: @hoy_corazon!

profile

Mujer hoy

HoyCorazón

Comienza el juicio por el accidente sufrido por Ana Torroja y Esther Arroyo en 2008 http://t.co/4LuOmtVRKL Hace 3 horas · responder · retweet · favorito

Vanesa Romero: "Estoy abierta al amor" http://t.co/TmyUNn0HyM Hace 4 horas · responder · retweet · favorito

Así fue el primer discurso de don Felipe en los Premios Príncipe de Asturias, en 1981 http://t.co/BpebAgFxHS Hace 6 horas · responder · retweet · favorito

El polémico vestido de Paula Echevarría en @El_Hormiguero http://t.co/ruIAjxLZqq vía @mujerhoy Hace 16 horas · responder · retweet · favorito

Moisés, el hijo que Oscar de la Renta rescató del contenedor http://t.co/5I0zDpO6Kb Hace 16 horas · responder · retweet · favorito

La boda sorpresa de Elia GAlera e Iván Sánchez http://t.co/h05nG6Qvlh Hace 17 horas · responder · retweet · favorito

Nieves Álvarez guarda silencio sobre su presunta crisis matrimonial http://t.co/kMpXArwAcf Hace 17 horas · responder · retweet · favorito

Isabel Pantoja paga parte de la multa y pide que se suspenda su entrada en prisión http://t.co/txG47H75O7 Hace 18 horas · responder · retweet · favorito

Eduardo Noriega nos habla de su faceta como papá http://t.co/kiAQy057LX Hace 18 horas · responder · retweet · favorito

¡Nos vamos de boda! Carlos Felipe de Suecia y Sofía Hellqvist ya tienen fecha http://t.co/21mEmRVsbH Hace 18 horas · responder · retweet · favorito