Una explosión de flores inunda las nuevas fragancias, que se despliegan sobre la piel como el más delicado de los bouquet. ¡A ella le gustarán!

Las flores siempre han salpicado con sus inconfundibles notas las más delicadas fragancias, pero ahora se han convertido en protagonistas indiscutibles de los perfumes de la primavera. Flores con denominación de origen, seleccionadas casi con lupa en los lugares más recónditos de la naturaleza o mimadas en la quietud de un invernadero para formar parte de una composición aromática que, sobre la piel, se convierte en un sello único e intransferible.

Jazmines, rosas, lirios del valle o embriagadores nardos de la India, presentes en su justo punto de concentración: así es la nueva generación de perfumes florales, capaces de encerrar frescura y personalidad en el mismo frasco.