Carlos Marx sufría una enfermedad dermatológica supurativa

Carlos Marx sufría una enfermedad dermatológica supurativa que puede producir trastornos psicológicos, según un especialista británico. El autor de "El Capital" padecía hidradenitis supurativa, uno de cuyos síntomas es la alienación, concepto utilizado por Marx en su obra más importante, asegura Sam Shuster en un artículo publicado en el British Journal of Dermatology. Esa condición fue descrita por el médico francés Alfred Velpeau en 1839, pero, según Shuster, nunca se le diagnosticó como tal al filósofo alemán. La hidradenitis supurativa es una enfermedad de las glándulas sudoríparas apocrinas, localizados en axilas e ingles y se caracteriza por la aparición de pústulas purulentas. En el caso de Marx, los médicos las diagnosticaron como furúnculos o carbunclos, pero, según el profesor Shuster, eran demasiado persistentes como para ser considerados tales. Shuster, que ha estudiado las cartas de Marx, afirma que éste empezó a quejarse de furúnculos en 1846, cuando tenía 46 años, aunque es posible que las pústulas apareciesen antes. En 1867 escribió a su colega Friedrich Engels, co-autor de "El Manifiesto Comunista", quejándose de su enfermedad y ese mismo año escribió a su amigo, el socialdemócrata y médico ginecólogo Ludwig Kugelmann, mencionándole también la aparición de carbunclos en diversas partes de su cuerpo. Según Shuster, hay fuertes pruebas de que el pensador alemán sufría hidradenitis supurativa. Marx fue tratado con arsénico, emplastos y punzadas aunque sin apenas resultado, y su único consuelo, según dijo a Engels, es que los carbunclos eran una enfermedad "verdaderamente proletaria". Según Shuster, además de limitar su capacidad de trabajo, algo que contribuyó a su pobreza, "la hidradenitis redujo también su autoestima".