Demasiados objetos personales en la oficina dan imagen negativa de trabajador

Un exceso de objetos personales sobre el escritorio de un trabajador dan una imagen profesional negativa de él tanto ante el resto de compañeros de trabajo como ante sus jefes. Así lo revela un estudio difundido hoy por la Escuela de Negocios Ross de la Universidad de Michigan en el que se considera "excesivo" el hecho de que el 22 por ciento de los objetos sea personal. Sin embargo, los autores del estudio indican que "más que nada es un fenómeno estadounidense". "La aversión general de borrar límites de lo personal/profesional en el contexto laboral refleja más las practicas de negocios estadounidenses que las de otras sociedades industrializadas", según Jeffrey Sánchez-Burks, profesor asistente de administración y organizaciones en la Escuela Ross de Negocios. "Se espera que los estadounidenses pongan de lado lo personal y se concentren casi exclusivamente en asuntos específicos del trabajo al entrar a la oficina", añadió. Sánchez-Burks, Susan Ashford y Emily Heaphy de la Escuela de Negocios Ross realizaron dos estudios separados con gerentes y reclutadores de empresas para evaluar si su impresión sobre la profesionalidad está influida por el grado en que las personas reducen referencias sobre su vida personal mientras están en el trabajo. En el primer estudio se entregó a 95 administradores descripciones de trabajadores que los reflejaban como profesionales o poco profesionales. Después se pidió a los administradores construir la oficina de cada trabajador colocando etiquetas de docenas de objetos que típicamente se encuentran en los lugares de trabajo en imágenes de colores. Estos incluyeron objetos relacionados con el trabajo como grapadoras, archivadores o calculadoras; otros personales como fotografías familiares y pósters de artistas de cine y un tercer grupo neutral, que incluía plantas y relojes. Los estudiosos descubrieron que la imagen de alguien que es profesional frente a la de alguien que no es profesional se refleja en la proporción de objetos referentes a su vida personal no relacionados con el trabajo. La edad y el sexo de la persona no tienen un efecto importante, aunque los participantes. En el segundo estudio, Sánchez-Burks y sus colegas preguntaron a expertos en selección de personal de distintas industrias para evaluar el material de candidatos estadounidenses y brasileños. Estos materiales incluían composiciones escritas por los candidatos sobre lo que dirían en reuniones con clientes para establecer una buena comunicación. Algunas de esas composiciones hicieron una referencia relativamente insignificante a la vida fuera del trabajo del cliente, como comentar la fotografía familiar en el escritorio. Los investigadores descubrieron que los empleadores evaluaban mejor a los candidatos estadounidenses cuando no hacían referencias a la vida personal de los clientes. Sin embargo, las evaluaciones de los candidatos brasileños no se vieron afectadas aún mencionando a menudo temas personales. "Las referencias personales mínimas al lugar de trabajo para establecer más comunicación pueden tener una influencia negativa en la evaluación personal en una compañía estadounidense" dice Sánchez-Burks.