Despedido el juez que encarceló a 46 personas porque en la sala sonó un móvil

Las autoridades judiciales del estado de Nueva York han retirado de su cargo a un juez de la ciudad de Niagara Falls por su decisión de enviar a 46 personas a prisión porque a uno de ellos le sonó el móvil durante una audiencia. Una comisión disciplinaria ha determinado que el comportamiento del juez fue "bastante déspota" y, según su informe, "sólo puede ser descrito como dos horas de inexplicable locura", según publica la prensa local. Los hechos tuvieron lugar en marzo de 2005, cuando el juez Robert Restaino se enfadó porque un teléfono móvil sonó durante la vista oral de un programa de seguimiento contra la violencia doméstica, al que los participantes se personaban periódicamente y, en general, sin la presencia de sus abogados. Restaino pidió que el dueño del móvil lo entregara y amenazó con anular el control judicial de todos los presentes, pero, cuando vio que éste no daba la cara, optó por decretar el ingreso en prisión de todos ellos. "Todo el mundo va a ir a la cárcel, todos y cada uno de los que están en esta sala van a ir a la cárcel, a no ser que se me dé el instrumento ahora", advirtió el juez, según el informe de la comisión publicado parcialmente por la prensa local. Muchos de ellos salieron de la cárcel municipal, tras unas horas, pagando la fianza establecida, pero quienes no pudieron abonar esa cantidad fueron enviados a la prisión del condado, donde permanecieron hasta que Restaino, acosado por la prensa, rectificó y decretó su puesta en libertad. Ese arrebato, que duró tan sólo unas horas, ha costado al juez su puesto de trabajo, ya que una comisión disciplinaria de Nueva York que estudiaba el caso ha decido retirarle de sus funciones ante su "abuso de poder judicial desmesurado y sin precedentes". El abogado del juez estudia la apelación, pues asegura que su defendido -que tenía un sueldo de unos 114.000 dólares al año- atravesaba un difícil momento personal.