(previsión) N.Zelanda aclama la memoria de Hillary, fallecido a los 88 años

Nueva Zelanda llora hoy la muerte, a los 88 años, del montañero Edmund Hillary, admirado por su calidad humana y considerado un héroe tras ser el primer hombre en coronar la cima más alta del mundo, el Everest, en 1953. Desde que se conociera su muerte, ocurrida hoy en el hospital de Auckland, donde sufrió un ataque cardíaco, no han cesado los actos, tributos y ceremonias en su recuerdo. El primer reconocimiento vino de la jefa de Gobierno, Helen Clark, que dio a conocer la triste noticia a los neozelandeses y que describió a "Sir Ed", como Hillary era popularmente conocido, como un "coloso" escudado bajo un carácter humilde y modesto. "Fue una figura heroica que no sólo derrotó al Everest, sino que además vivió con determinación, humildad y generosidad", manifestó Clark en un comunicado emitido desde Europa, donde se encuentra de visita oficial. Clark añadió que "el legendario montañero, aventurero y filántropo es el neozelandés más conocido de la historia, pero por encima de todo era esencialmente un kiwi (neozelandés)". El Gobierno neozelandés ya ha confirmado que Hillary tendrá un funeral de Estado, aunque aún no se ha decidido la fecha, y su memoria está presente en las banderas a media asta que hasta el domingo ondearán en todos los edificios públicos de la nación. Además de estas muestras de afecto, líderes políticos, ecologistas, representantes de la comunidad maorí, montañeros, deportistas y ciudadanos de todo el mundo expresaron su admiración por Hillary, a quien el primer ministro en funciones, Michael Culle, definió como "un verdadero gran hombre y un verdadero neozelandés". El montañero neozelandés Mark Inglis, conocido por conquistar el Everest con las prótesis que suplen sus amputadas piernas, dijo que Hillary fue inspiración para los practicantes de ese deporte, al tiempo que señaló que la población de Nepal estará devastada por la noticia. Hillary, que doblegó la cima más alta del mundo acompañado del sherpa Tenzing Norgay, se convirtió desde entonces en un activo defensor de los derechos de los sherpas del Himalaya. "Cuando vas a las tiendecitas de Katmandú, a las casas de té de Kumbher, en todo Nepal, tienen una foto del Rey y al lado una de Sir Ed; y también en sus casas tienen fotos de Sir Ed, realmente te das cuenta de la estima que le tienen", declaró Inglis. Hillary fundó el Trust Himalayo en la década de los años sesenta con el propósito de crear escuelas, hospitales y servicios básicos para la población sherpa de la cordillera del Himalaya, y siguió visitando el Nepal para asegurarse de que su empresa humanitaria lograba su objetivo. El trabajo de Hillary en el Nepal estaba siendo documentado por el cineasta Tom Scott y las imágenes rodadas se emitirán durante el funeral del célebre aventurero. En su última visita al Nepal, en abril pasado, Hillary sufrió una caída y sus problemas de salud no dejaron de empeorar desde entonces. De hecho, el veterano montañero estaba enfermo y sabía que su final estaba cerca, según Cullen. "Tenemos que llorarlo pero también tenemos que celebrar su vida" dijo Cullen. La familia, sin embargo, no esperaba un desenlace tan rápido, puesto que estaba previsto que Hillary abandonara hoy el hospital, aunque su estado empeoró anoche. Un homenaje muy especial tras conocerse el fallecimiento fue el que tuvo lugar en la Base Scott, de la Antártida, que Hillary visitó el año pasado para inaugurar las nuevas instalaciones con su nombre. Allí, y con la bandera neozelandesa a media asta, el personal de la base recordó esa visita en un acto de contenida emoción. "Fue un gran caballero, de enorme tenacidad, una gran voluntad y un coraje sin límites", manifestó el representante neozelandés en la Antártida, Dean Peterson.