Quedamos por la tarde en su precioso piso. Darío es un tipo guapo, con cara de listo y tan seguro de sí mismo que puede llegar a abrumar. Por su físico podría ser modelo, pero es un auténtico enamorado de la cocina que no se cansa de predicar el amor que siente por su mujer. Un privilegiado que disfruta tanto elaborando platos para sus clientes como descubriendo sabores a su hijo. Sus mejores recetas las puedes encontrar en el libro “Todos contra el chef” (Ed. Aguilar). Ha trabajado con figuras como Ferrán Adriá o Pedro Subijana y ganado premios como el máximo galardón en el VIII Campeonato Oficial de Cocina de Madrid. Su restaurante, el Dassa Bassa, está en la capital española.

MUJER HOY. Mi madre siempre dice: “Plato cuadrado, ya la hemos cagado”...

DARIO BARRIO. [Risas] Pues hombre no siempre, no hay que ser estrictos, pero la presentación es importante.

MH. A los hombres se les gana por el estómago, pero contigo ¿cómo se hace?

D.B. [Se queda cortado y ríe] Mi arma siempre ha sido el estómago contrario, así conquisté a mi mujer, diciéndole que era cocinero. Y eso que precisamente en nuestra primera cita no cociné yo, la llevé a cenar al restaurante de mi gran amigo Andrés Madrigal. Recuerdo que en cada plato intentaba conquistarla mientras atendía todo lo que nos ponían delante.

MH. ¿Lo tuviste clarísimo?

D.B. Absolutamente, sabía que la mujer que tenía enfrente era la mujer de mi vida.

MH. Sin embargo, creo que si te gusta realmente alguien lo que tienes en el plato te da lo mismo, es indiferente, te entran unos nervios…

D.B. No, se puede estar a todo. Yo miro hasta la vajilla, levanto el plato y miro la marca. Todo, todo; no se me pasa nada.

MH. ¿Has salido a cenar con alguna chica de esas que no comen o piden unas tristes endivias sin aliñar?

D.B. Conocí a una de noche, de copas, muy mona. La pedí el teléfono, la llamé y obviamente la invité a que fuéramos a cenar. Pues bien, no le gustaban ni las verduras ni el pescado que estuviese emplatado con forma de pez. Una trucha le daba arcadas… Y pensé: Darío, en esta vida para ti hay cosas mucho más importantes que el físico y es la gastronomía.

MH. Y, ¿qué te gusta a ti comer especialmente?

D.B. De todo y no en mucha cantidad. La alimentación me preocupa y ahora que soy padre más todavía.

MH. En casa estarás exento de los fogones…

D.B. De martes a sábado comemos y cenamos en el restaurante, el resto, en casa de mis suegros o de mis padres y me gusta mucho ir a restaurantes, pero ¡ojo!, a disfrutar.

MH. Se habla mucho del restaurante El Bulli, ¿merece tanto la pena?

D.B. Desde luego, pero es cómo si me preguntas: ¿vale la pena el Guernika? Habrá gente para la que sí, y otros, para los que no. Pero si te fías de mí, vete con tu pareja.

MH. ¿Con qué sabor te fuiste?

D.B. Con el de la sopa de pan de tomate con jamón virtual. Y con el trato, el paseo que nos dimos después por la cala con una linterna que nos dejaron…

MH. Las amas de casa que cocinan a diario cuando escuchan estas cosas del jamón virtual y las espumas… deben pensar que sois “bobos” y perdóname.

D.B. Cuando es por obligación es cierto que todo es distinto, pero es que a mí, me gusta cocinar. Probablemente esas señoras no estén cansadas de hacerlo, sino de la indeferencia de su familias, ¡Que cambien de familia ya! [bromea]. El problema es que los maridos y los hijos no agradecen sus lentejas, ni sus albóndigas, ni su esfuerzo.

MH. Ahora, los cocineros sois guapos, delgados, impolutos… Ya no se ven esos con barriga y el delantal sucio… Vamos, que estáis estupendos.

D.B. Jo, muchas gracias. Nos cuidamos y tiene que ver con una buena alimentación. Es cierto que la cocina profesional es limpia y muy disciplinada.

MH. La hostelería es un mundo muy absorbente y tú, encima, trabajas con tu mujer. ¿Cómo lo lleváis?

D.B. Ella es la sumiller y reunía el perfil perfecto: elegante, fina, trabajadora y disciplinada. De nuestra vida en pareja también forma parte el proyecto del restaurante, es nuestro negocio y nos da muchas alegrías. Me gusta llegar a casa, estar tumbados en el sofá abrazados y claro que hablamos del restaurante… Pero no lo veo como trabajo, es nuestra vida.

MH. ¿Te ha costado perder el anonimato?

D.B. Lo llevo fenomenal, es un reconocimiento muy bonito. Sorprende cuando te metes en un taxi y te llaman por tu nombre… “Paparazzis” no tengo, desde luego.

MH. ¿Observas a las parejas calladas en las mesas del restaurante?

D.B. Creo que se habla más en un restaurante que en casa con una televisión encendida. Salir a cenar es un ejercicio de comunicación para las parejas. Y barriendo para casa desde aquí diría: “Parejas del mundo, ¡salid a cenar por el bien del amor!”.

MH. Los modales en la mesa de una persona pueden ser motivo de desenamoramiento, ¿verdad?

D.B. En ese sentido, mi madre tenía unas maneras muy estrictas en la mesa y son las que son, ni mejores ni peores, las que le enseñó mi abuela y punto.

MH. Y tú te las planteas imagino…

D.B. Pues sí, porque me gusta mojar el pan y no pienso dejar de hacerlo. Hay 1.000 salsas que mojadas en un buen pan están mucho mejor que solas.

MH. Como pasa siempre con los callos…

D.B. Eso, o con la salsa de una buena carrillera de cerdo… A mí me gusta más que la propia carne en sí.

MH. ¿Qué otros placeres tienes?

D.B. Practicar deporte, como por ejemplo hacer paracaidismo, ir a esquiar, volar en ala delta. Y también estar con mi hijo Telmo y descubrirle sabores o sorprender a mi mujer un día diciéndole: ¿nos vamos a cenar a París? Como verás sé disfrutar mucho de la vida.

MH. Desde luego suena bien…

D.B. Y sabe mucho mejor.

LAS MUJERES DE SU VIDA

• Mi madre, Silka. “Me dice que sea bueno, que me porte bien. Todo le parece maravilloso y que lo hago bien. Es muy buena cocinera, recuerdo el olor de sus guisos”.

• Mi mujer, Itziar. “Ella hace que sea bueno y mejor persona; estamos muy compenetrados, sabe sacar lo mejor de mí, me calma, me amansa... Tenemos el mismo criterio”.

• Mis sobrinas mayores. “Son gemelas y son mi pasión, mis niñas… Las quiero muchísimo y se ríen de todas mis tonterías. Además, me suben el ego”.

profile

Mujer hoy

Mujerhoy

¿Cómo despedir a tu #mascota? Quién haya tenido alguna entenderá lo duro que es https://t.co/jgLUAdo3N2 https://t.co/jI3ZkAAnSU Hace 2 horas · responder · retweet · favorito

Las niñas ya no quieren ser princesas... ni en su comunión (y tenemos las pruebas) https://t.co/PxSa7WhRue Hace 2 horas · responder · retweet · favorito

#DiaDelLibro Nuestras propuestas de #lectura maravillosas para regalar a mujeres excepcionales… https://t.co/PM9q76Uj8o Hace 3 horas · responder · retweet · favorito

Los peinados de #Coachella2017 que querrás copiar este verano #ThingsWeLove https://t.co/ltm6KdK4nI https://t.co/bbttnHDE0J Hace 3 horas · responder · retweet · favorito

#Psicología ¿Por qué gritan los adolescentes? https://t.co/nhhuQ2wfFT https://t.co/HTmdeuiaac Hace 4 horas · responder · retweet · favorito

Esta semana publica sus memorias @Caitlyn_Jenner y las Kardashians no están muy contentas con lo que cuenta...… https://t.co/LTrrGsXRN6 Hace 4 horas · responder · retweet · favorito

"En algún lugar de un libro hay una frase esperándonos para darle sentido a nuestra existencia" #Cervantes… https://t.co/UxzcIoC6Ki Hace 6 horas · responder · retweet · favorito

El seductor baile en calzoncillos de Ricky Martin que nos recuerda a Tom Cruise https://t.co/AdJpEDOzEN https://t.co/S220C4Sj2y Hace más de 1 día · responder · retweet · favorito

¿Sueles cenar tarde? Te contamos cómo influye en tu salud https://t.co/2zzMV8wOzs https://t.co/5GHANwB9pJ Hace más de 1 día · responder · retweet · favorito

Seguro que tienes bodas, comuniones o bautizos... ¿ya sabes cómo peinarte? https://t.co/upW6qjPJRm Hace más de 1 día · responder · retweet · favorito

Instagram