¿En qué consisten las terapias sexuales?

  • La terapia sexual es un proceso para solucionar problemas. En ella se analizan las causas del trastorno sobre el que se realiza la consulta, para, posteriormente, desarrollar una serie de técnicas orientadas a la solución del problema sobre el que se quiere actuar, mejorando, en su caso, los enfoques inadecuados que se puedan tener y que han sido la causa de la disfunción.

Cuándo hay que comenzar la terapia

Indudablemente, es conveniente acudir cuando se perciben señales claras de que existe un problema sexual. No obstante, pensamos que siempre es importante tener en cuenta algunos síntomas que pueden predecir la aparición de dificultades. Se trata de coger los problemas a tiempo, antes de que se agudicen.

En este sentido, se podrían apuntar algunas señales significativas, como pueden ser: sensaciones de desagrado, apatía continuada o pérdida de deseo sexual, entre otros. Estos deberían ser elementos suficientes como para plantearse que quizás algo no marcha del todo bien.

El tratamiento del vaginismo

Cuando hablamos de vaginismo estamos haciendo referencia a una contracción involuntaria de la musculatura vaginal que impide, en muchos casos, la penetración. Éste es un reflejo que se produce debido a una falta de relajación en la situación sexual. En una relación confluyen una gran cantidad de expectativas y valoraciones que pueden ser negativas.

Es necesario reconducir esta situación mejorando la confianza y seguridad de la mujer. Por ello, la regulación de la relación sexual pasa por una serie de compromisos en los que la pareja se debe implicar. La experiencia terapéutica nos dice que esto se consigue mejor cuando el hombre participa activamente en la terapia junto a la mujer.