Casi treinta años después de que estrenara su primera película (Privileged, en 1982), con un Globo de Oro, un César, dos Bafta y un León de Oro en el Festival de Venezia en su haber, Hugh Grant supera los 50 convertido en un 'gentleman' que no ha perdido ni un ápice de su sex-appeal.  Y así lo ha demostrado en la premier de su último film, "Fire on Babylon", en Londres. 

Con traje oscuro, camisa blanca y sin corbata, Hugh Grant ha hecho gala de ser ese seductor romántico y con un punto pícaro que a tantas y tantas mujeres conquistó dentro y fuera de la pantalla con películas como "Cuatro bodas y un funeral", "Nothing Hill", "El diario de Bridget Jones" o "Love actually".

Olvidándonos de
escándalos sexuales pasados, el británico es todo un 'gentleman' que pasea palmito por la alfombra roja como pocos pueden presumir una vez superados los cincuenta.