La culpa es de la minifalda. Y de Internet.

  • La culpa es de la minifalda. Y del Internet. Si usted quiere encontrar responsables de algo y no tiene éxito, pues se inventa el culpable y a otra cosa mariposa ¿Qué se ríen de usted? Pues como si se operan de apendicitis con un escalpelo oxidado. Usted a lo suyo.

El protagonista de esta historia se llama Evelio Plata Insunza, y es alcalde de Navolato, en Sinaloa, Méjico. Y para acabar con los embarazos no deseados en adolescentes se le ha ocurrido una solución impecable: prohibir el uso de minifaldas y de Internet. Miren, siendo muy retorcida puedo llegar a intuir por dónde va Evelio con las minifaldas, pero que me aspen si doy con la relación entre el uso de Internet y la concepción a edad temprana. No conozco ningún caso de un ordenador con acceso a la red fecundando a ninguna jovencita. Al acalde le han caído algunas críticas. Muchas críticas. Y él se ha defendido pidiendo que no se confunda la libertad de expresión con el libertinaje. Me temo que el confundido es él. Si se quieren prevenir los embarazos adolescentes, parece lógico que se fomente la educación sexual, que se proporcione formación e información a los jóvenes, por ejemplo. Pero no. Evelio quiere prohibir las minifaldas y el Internet. La idea del alcalde no es nueva. Hace unos años, el rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa propuso prohibir las minis a las alumnas. Hace unos meses, el secretario del Gobierno del estado de Tamaulipas prohibió a las funcionarias acudir a trabajar con minifaldas, escotes y pantalones ajustados. La tontuna no sólo afecta a los mejicanos. En un pueblo costero del sur de Italia no se pueden llevar minifaldas muy cortas ni escotes pronunciados que dejen ver la lencería. En fin, que ya puestos, para evitar problemas, todas con burka. Puede parecerles exagerado. Yo creo que no lo es. Escúchalo en http://www.puntoradio.com/popup/audio.php?id=69158

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La directora del programa 'De costa a costa' en Punto Radio nos trae una visión de la actualidad con ánimo de no pasar ni una. No se puede ser políticamente correcta en los tiempos que corren. Síguela también en www.puntoradio.com