Una historia con moraleja

  • Creen los poderosos que son intocables y, como tal, se comportan. Creen que nunca les va a pasar nada porque están acostumbrados a que todos actúen según sus gustos, sus apetencias y sus órdenes. Nadie les tose, los ujieres se les cuadran, los subordinados se levantan y los iguales les contemplan con respeto. Hasta que un día alguien dice: hasta aquí hemos llegado.

Y entonces el poderoso cae de su pedestal, entra la policía a sacarle de la oreja del asiento de primera clase en el vuelo Nueva York París, le conduce esposado ante el juez y el poderoso aparece a los ojos de todos como lo que es: un presunto delincuente, además de un sujeto desaliñado y con barba de dos días al que le han quitado la corbata y los cordones de los zapatos, no vaya a ser que sienta tentaciones. Las tentaciones, de otra índole, le asaltaron antes, cuando la camarera entró en su habitación del hotel de lujo y, al verla, él no pudo menos que saltar sobre ella sexualmente, señoría, es que iba provocando, yo la requerí de amores y ella dijo sí, lo que pasa es que luego quería más pasta y yo no se la di porque no desgrava. Las cosas pudieron ser así para Dominique Strauss-Khan y para la mujer que sufrió su asalto. O bien pudo ser que no hubiera acuerdo de por medio y que se tratara de una violación en toda regla. Hay gente que no se puede controlar, y esto no es obviamente una justificación, sino la constatación de un hecho cierto. También pudiera ser que alguien le tendiera al poderoso una celada, consciente de qué pie cojea, porque beneficiarios hay del hecho de que el poderoso esté fuera de circulación. La justicia dirá qué pasó y tendrá que probarlo. Esta historia tiene una moraleja, seguro que la tiene, pero todavía no he podido averiguar cuál es. Les tendré al tanto. Escúchalo enhttp://www.puntoradio.com/popup/audio.php?id=68656

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La directora del programa 'De costa a costa' en Punto Radio nos trae una visión de la actualidad con ánimo de no pasar ni una. No se puede ser políticamente correcta en los tiempos que corren. Síguela también en www.puntoradio.com