Volvimos a no tener suerte. España quedó antepenúltima en el Festival de Eurovisión de 2011, donde el país ganador resultó ser Azerbaiyán. Lucía Pérez y su canción "Que me quiten lo bailao" tan solo consiguieron 50 puntos en la votación final. 

Azerbaiyán
, una pequeña república caucásica de apenas 9 millones de habitantes y recursos petroleros, ha visto recompensada esta noche en Düsseldorf con "Running scared", una canción no apta para diabéticos, el tesón con el que desde hacía años tanteaba una victoria en Eurovisión.

Seguidos de Italia y Suecia, el triunfo de los jóvenes Ell y Nikki, dúo formado tras empatar en la preselección de su país, no ha sido la única sorpresa, tras el batacazo de casi todos los favoritos, en especial del francés Amaury Vassili, que ha caído al puesto 15, y también de los británicos Blue, decimoprimeros.

Lucía Pérez, que representaba a España con "Que me quiten lo bailao", de Rafael Artesero, ha quedado relegada al puesto número 23 de 25, consolidando una querencia por los últimos lugares (o por los intermedios en el mejor de los casos), de los que no sale desde 2004, cuando Ramón consiguió la décima posición. La cantante ha declarado tras el festival que no considera un "fracaso" su antepenúltimo lugar, ha dicho que se lleva "la mochila llena" de buenos momentos, que repetiría sin dudar la experiencia y que lo más importante es cuidar a los seguidores del festival.

Con un vestido corto y rosa de las diseñadoras gallegas Sara Lage y Maru Calderón y con una coreografía de Lola González, la gallega ha ofrecido con solvencia cuanto exigía su tema, arropada por dos bailarines, tres coristas y un fondo de palmeras cambiado a última hora.