Viajes

Pepa Roma, ganadora del premio Azorín 2011 con "Indian Exprés"

Pepa Roma, ganadora del premio Azorín 2011 con "Indian Exprés"

“¿Por qué me pongo a escribir de la India 20 años después del primer viaje que hice allí?”, se pregunta Pepa Roma, autora de dos novelas sobre India, “Mandala” y la recién publicada “Indian Express”, premiadas con los premios Alfaguara 1997 y Azorín 2011. “Porque ese país tuvo una resonancia para mí que no tuvo ningún otro de los que conocí entonces. Ni otros muchos que he visitado después. Fui en un momento de la vida, la adolescencia, cargado de interrogantes. Iba en busca de respuestas a la existencia que no encontraba en mi cultura. Siempre he tenido una vena muy espiritual. De pequeña, por ejemplo, detestaba las ceremonias litúrgicas pero me gustaba ir a la iglesia a recogerme. Un amigo me prestó un libro de Somerset Maugham, “El filo de la navaja”, cuyo protagonista vuelve de la India transformado por un viaje interior. Eso me hace vislumbrar que allí hay algo. En ese viaje, y en otros que he hecho después, he encontrado que aquello que vislumbraba estaba realmente allí”. Eso que Pepa encontró es lo que la impulsó a escribir: “Yo no tenía vocación, no soy de las que escriben desde pequeñas. Quería ser científica o antropóloga... Es cuando trato de explicarme la experiencia de India cuando despierta en mí la literatura”. Y el descubrimiento funciona como un talismán, porque la periodista se convierte en escritora premiada. “Hay dos Indias muy distintas. Yo me siento muy vinculada a la del sur; esos aromas a flores, a curry, a jazmín. Es como si tu interior se abriera a las sensaciones, a las emociones... a todo lo que eres, que aquí está acallado por tu quehacer diario. Cuando estás aquí te relacionas casi al margen de las emociones, de forma mecánica. Las experiencias están muy limitadas”. Su última novela se sitúa en ese sur que admira, en Kerala. Estuvo allí hace dos años y, sin saber cómo, se encontró escribiendo otra vez de India. Quería enseñarle a una amiga el país que la sedujo y descubrió que es totalmente diferente: “Es una India del dinero, otro paraíso. Mi novela se llama “Indian Express” pero se podría llamar Nirvana Express, porque se está convirtiendo el spa espiritual de los occidentales, lleno de centros Ayurveda, que ofrecen yoga, medicina natural, meditación... Van yupis acelerados a curarse el estrés. Y sobre todo, a entrar en su interior, porque en Europa todo está en contra de ese viaje iniciático. Allí, en cambio, todo lo propicia. Sigue siendo un buen lugar para encontrarte a ti mismo. Creo que todo el mundo vuelve transformado”.