Cuando llega el verano, todos pensamos en arena, sol, playa y chiringuitos a pie de mar. Sin embargo, no todo es playa lo que reluce a la hora de hacer las maletas y, en nuestro país, existen un sinfín de destinos de interior que merece la pena disfrutar.

Capitales con una historia a sus espaldas dignas del mejor libro encuadernado en piedra y años, rutas por castillos y atalayas que nos transportan a épocas pasadas, arquitectura y escultura para los amantes del arte, turismo gastro-enológico para sibaritas...

Te invitamos a meterte tierra adentro y recorrer España lejos de sus costas, lejos de la arena y el mar, allí donde casi no llega el olor a sal del Mediterráneo y el Atlántico.