Innovación vs tradición. Pero no como contraposición, sino como unión de ambas cualidades para hacer la fuerza. Así podría resumirse la colección de calzado de Louis Vuitton para este otoño. 

Una colección marcada por la 'savoir faire' de la casa, que requiere de un minucioso trabajo artesanal de la piel en cada una de las piezas. Una perfecta fusión de las costumbres de la firma con los nuevos tiempos que promete una gran acogida. 

Y entre todos las características de los zapatos creados por Nicolás Ghesquiére esta temporada, destaca la original puntera tubular. En color negro, recuerda a los dulces de regaliz pero con un toque futurista como nota diferenciadora. 

Louis Vuitton apuesta además por reducir centímetros este otoño, dejando que sean los conocidos como 'kitten heels' los que se lleven el reinado en este juego de colores y materiales que dan lugar a dos pares de zapatos diferentes en uno solo.

La última de las novedades, la plantilla interior de cada uno de los modelos, en la que se presenta un nuevo diseño con el logo de Louis Vuitton grabado y la trama diamante que recuerda en interior de los famosos baúles de la Maison.