La francesa Laetitia Casta cuenta con una belleza cuyo principal ingrediente ha sido la frescura. Con el paso de los años, sin dejar de ser bellísima, lo cierto es que ha perdido esa cualidad, dando paso a una Laetitia igualmente divina, aunque menos impactante.

Nacida en Normandía en 1978,estaba de vacaciones en la tierra natal de su padre, Córcega, cuando,en la playa, un fotógrafo de la agencia Madison se fijó en ella. Con apenas 15 años, Laetitia tenía un diente roto, el pecho demasiado grande, una estatura poco destacable unas curvas pronunciadas... y era bellisima. Su rostro, su piel perfecta y clara,su cabello ensortijado, sus ojos de un azul profundo e inexplicable... irradiaba una luz que casi cegaba.

La carrera de esta modelo imperfecta, considerada una magnífica representante de la belleza francesa, encarnación de la juventud y la lozanía, fue meteórica. La agencia la convirtió en su maniquí estrella y las marcas internacionales empezaron a rifársela. Era verdaderamente distinta, especial , muy diferente de las tops habituales de aquellos años. Su frescura era inimitable, se comía la cámara.

El primer gran desfile lo hizo para Jean  Paul Gaultier. Le siguieron todos los grandes maestros franceses, luego los italianos... y conquistó todas las plazas mundiales de la Moda. Todos querían contar con ella, y hay imágenes de sus desfiles que han hecho historia y permanecen grabadas en nuestras retinas,como el de Yves Saint Laurent en 1999 en el que apareció luciendo un peculiar traje de novia, con una gran corona de flores ceñida a la cabeza y casi desnuda,como una auténtica diosa.

Ha sido portada de infinidad de revistas  en todo el mundo, pero sobre todo en EEUU,su belleza natural es muy apreciada y se la ha llegado a declarar la mujer más sexy del mundo,sólo por detrás de Brigitte Bardot.

Com ella y como Catherine Deneuve, Laetitia tiene el honor de haber prestado su imagen a su país, ya que su rostro ha sido el modelo utilizado para representar a la Marianne (figura de mujer que representa a la República Francesa) más reciente.Es por tanto todo un símbolo en Francia, a pesar de lo cual prefiere vivir y trabajar la mayor parte de  tiempo en EEUU o Londres.

En 1999 comenzó su carrera cinematográfica interpretando a la bella Falbala en "Asterix y Obelix contra el Cesar" con Gerard Depardieu como compañero de reparto.A partir de ahi, su carrera se ha enfocado más a la interpretación que a la Moda, apareciendo en varias películas (entre ellas en la española "Gitano" en la que fue protagonista junto a Joaquín Cortés), obras de teatro y televisión.

Son reseseñables dos videoclips musicales que ha protagonizado. Uno que grabó con Chris Isaac, Baby did a bad bad thing, y otro con Sting y el grupo corso I Muvrini, en una versión francesa de "The fields of Gold", del cantante británico.

En 2001, con apenas 23 años, tuvo a su hija Sahteene, fruto de su relación con  Stephane Sednaoui. Sus curvas,que conmocionaron el mundo de la Moda en su día, han ido a a menos desde entonces, y la que fue símbolo inequívoco de la voluptuosidad ha ido afinando sus proporciones y perdiendo en parte ese atractivo.

Nadie discute que sigue siendo una diosa, que sus primeros planos, aún con ese diente que nunca ha querido corregir, son impresionantes, pero en las últimas campañas de L“Oreal, casa de la que es imagen desde 1998, no transmite la frescura de antaño. Lógico, los años pasan, y su madurez,aunque envidiable, es incompatible con lo que ha representado.

Laetitia tiene todo un handicap en este punto, debido precisamente a que su mayor valor ha sido ése. La magia juvenil que desprendía era tal que cuando la mayoría de las modelos están en su mejor época,ella tiene que competir con su propio y perdido encanto adolescente.

Bella hasta morir, en cualquier caso.