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MBFWM primavera-verano 2017: el viaje a la Conchinchina de María Escoté

Los colores, la mitología y las tradiciones de China marcan el pulso de la nueva colección de la diseñadora.

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Desfile de María Escoté Gtres

Decía Henry Miller que "nuestro destino nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas". María Escoté ha debido abrir mucho los ojos en sus viajes al Lejano Oriente, porque su manera de reinventar esa influencia asiática nos ha hecho volar desde el Pabellón 14 de IFEMA hasta la Conchinchina con su nueva colección primavera-verano 2017.

La Conchinchina debe ser el fin del mundo, estar lejísimos, pero sin embargo, con la gracia y el atrevimiento que le caracteriza, María Escoté nos ha hecho recorrer todos los contienentes y explorar de su mano un largo camino a través de mundos exóticos hasta llegar a China, fuente de inspiración de esta colección, y también epicentro de la apuesta comercial de la diseñadora, que ha abierto 30 puntos de venta este año en el gigante asiático.

El color y los estampados vuelven a ser los protagonistas de la colección, que esta vez se teje en sutiles sedas ligeras pintadas a mano, pero que contrastan con tejidos mucho más toscos: serpientes, dragones y otros animales místicos que auguran buena suerte se apoderan de los diseños, así como los jardines exóticos con flores bordadas en relieve sobre tullé que nos transportan a paraísos lejanos.

Además de esta dualidad de tejidos opuestos, los vestidos de líneas rectas y corte mínimal contrastan con cardigans 'oversize'; mientras que las míticas zapatillas Converse y el denim aportan ese punto 'sporty' y 'casual' que ya es más que evidente que marcará la tónica de la próxima temporada.

Un año más, el desfile ha contado con la colaboración de El Mito de Gea para crear las impresionantes joyas con las que han aparecido las modelos, además de los bolsos artesanos de Blover.

Dice la diseñadora que "cuando uno cree que el mundo termina llega a la Conchinchina, mas lejos ya no hay nada. Por fin llegué, aquí estoy". ¡Ha sido un placer hacer contido este viaje a la Conchinchina, María!