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MBFWM primavera-verano 2017: un chapuzón con Ágatha Ruiz de la Prada

Queremos sus bañadores imposibles para convertirnos en las reinas de Instagram y de las 'pool parties' del próximo verano.

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Los desfiles de Ágatha, los más divertidos Gtres

Ágatha Ruiz de la Prada nunca deja indiferente y siempre te saca una sonrisa, y hoy la diseñadora ha vuelto a hacerlo sobre la pasarela proponiéndonos un verano que es una auténtica explosión de color. "Muy Ágatha", como comentábamos los compañeros de la prensa.

Atrevimiento para una mujer única que quiere vestirse con un arociris las 24 horas del día, que se sumerge en el verano con picardía y muchas dosis de diversión. Un espectáculo cromático para aquellas a las que les gusta ser vistas. "Una ola de color y optimismo", como dicen desde la firma.

Las estrellas, los corazones, las rayas o los lunares típicos del imaginario creativo de Ágatha Ruiz de la Prada se han vuelto a adueñar de vestidos, sudaderas y, sobre todo, trajes de baño imposibles pero deseables, pero esta vez han compartido protagonismo con nuevos 'prints' de inspiración playera, desde tablas de surf a anclas, timones o salvavivas.

Los bañadores han sido la prenda estrella del desfile, reinventándose como la versión 2.0 de los maxi flotadores que pusieron de moda las 'instagramers' el pasado verano, y que ya queremos para convertirnos en las reinas de las redes sociales y de las 'pool parties' más divertidas. Hasta hay un bañador-arcoiris pensado para las #BFF, porque solo puede llevarse entre dos. Ya saben, para esas amigas que son una y no se separan nunca.

Por cierto, ¿se imaginan vestir con césped artificial? Pues ella sí, y así lo ha demostrado con la colección de accesorios, después de lanzar hace unas semanas su línea de jardinería. También hemos visto mucha experimentación con los tejidos, como plásticos holográficos, lúrex, crin tubular, polipieles nacaradas o de espejo, lentejuelas, metacrilatos, metal o efecto peluche, pero con forro de satén o seda.

Las sandalias que lucían las modelos debían ser un poco complicadas de llevar, porque han sido varias las que han tropezado y han tenido que terminar de recorrer la pasarela descalzas, pero con mucho arte, eso sí, porque las maniquíes de Ágatha siempre sonríen, y bailan, y juegan con las cámaras.

En el 'front row', Pedro J. y Cósima han comentado cada salida y cada look, y también las trencitas que adornaban el pelo de la hija de la diseñadora y el periodista. Ágatha no entiende de imposibles, y lo ha vuelto a demostrar.