El tejido más cálido y suave se viste este otoño de pura sensualidad. Chaquetas de punto rústico se funden con suéters de canalé y finos detalles aterciopelados. Los tonos grisáceos acompañan al color mora que salta ácido de los labios para desfallecer ante un rosa palo muy femenino en el vestuario. Un look romántico y sugerente nos protegerá del frío para realzar nuestra piel aburrida del verano.