Isabel Zapardiez propone en su colección presentada en Madrid Novias 2011 una mujer envuelta en delicadeza pero con el corazón fuerte. Una dualidad de coraje y sutileza que se complementan y que cada mujer entiende de forma diferente.

Por eso la colección ofrece una sugerente variedad de modelos alrededor de la idea de la ligereza y la sencillez del diseño. Cada mujer es única y tiene una idea de sí misma que contar, de ahí que cada vestido esté pensado para evocar su propia historia.

Los vestidos ofrecen líneas que se acercan al cuerpo, dibujan la figura y marcan la silueta de manera delicada y femenina. Las cinturas marcadas, las espaldas descubiertas y los juegos de transparencias ofrecen una imagen sutil, de estilismo rotundo.

Aunque el blanco es el color protagonista, algunos diseños se inclinan hacia una paleta de tonos maquillaje, arena y plata que colorean ligeramente el concepto festivo de la colección. También apuesta por la mezcla de tejidos que, combinados con acierto, dan como resultado una imagen elegante y sensual.