Para conseguir su objetivo, Ana Locking crea una cápsula del tiempo muy especial. "Ésta cápsula del tiempo, sellada el 3 de febrero de1922, se abre 90 años después, para mostrarnos cuanta similitud existe entre aquella época y la sociedad actual".
Los encargados de conseguir que, a veces el futuro sea también el pasado, son trajes con siluetas suelta de cadera baja inspirada en los años 20 que se fusionan con los volúmenes ovales y semi-rígidos de la actualidad. Así como las líneas rectangulares que seducen y acarician unas caderas más sueltas. Su prenda estrella será "la sastería, confeccionada al estilo clásico. Será como abrir un baúl del tiempo, en el que sacas unas chaqueta que tiene forma de chaleco o de la que salen cuatro manos o tiene forma de capa", asegura Ana entusiasmada.
Para MBMFW, Ana Locking reconstruye el vestido y el mono a través del esmoquin y lleva los abrigo rectos y los cuellos rígidos tanto para las prendas de exterior como para las de interior.
La chaqueta estructurada en cortes geométricos, pieza clave de la casa, vuelve con una influencia u"uniformada". Para la noche, Ana vuelve a apostar el block bicolor, en este caso en blanco y negro.
Detalles:
- Colores: caldera, óxido, limon fluor, gris piedra, acero, minitopos dálmata, topos de tinta diluida, azul pato, césped en negro grafito, jackard animal, verde petróleo, pistacho, rojo coral, lapislázuli, latón oro.
- Tejidos: lana, mohair, oxford, pin point, gabardina, crepé de chine, sarga, franela, pailette, jackard, fleco degradé en lana con lúrex, césped en lurex mate, escamas traslúcidas.
- Zapatos: mocasines para mujer y caballero en piel de potro, lagarto y la clasica piel rígida de mocasin. Colores y texturas que se mezclan en el mismo zapato jugando un papel fundamental. Para mujer, tres variaciones del clásico revisitado a través de un complejo juego de patronaje de ida y vuelta con las solapas, que además, juegan con las ubicaciones de las borlas tanto en su frontal como en la espalda.