Lo único que falló en el desfile de TCN otoño invierno 2012/13 fue el sonido, que no la música. La DJ contratada para la ocasión dio la talla, pero solo se escuchó a ratos en el pabellón de MBFWM.
TCN presentó una colección de corsetería, intercalada entre sus prendas de día y noche, en la que se pierde el tanga dando paso a braguitas más altas tipo faja, "para marcar curva", según la diseñadora Totón Comella.
Los estampados masculinos, el tipo corbata, las rayas azules y blancas, saltan a los corsés y los pijamas. Y de la piel, no hablamos, es toda sintética, incluido el mouton de algunos bolsos y abrigos.
En lo que a la ropa se refiere, las líneas son más limpias, más puras y más clásicas, lo que Totón define como una "huída de la imagen de lavado, de roto, de mezclarlo todo". En definitiva vuelve el conjunto de líneas bien hechas en las que el blanco y el crudo dan paso al mostaza, rojos, azul y verde.
La gran novedad en la colección es que se usan los contrarios: es decir, las camisas son de punto y las camisetas de seda, mientras que los pantalones que se fabricarían en punto pasan a elaborarse en seda. "Todo, con tejidos blandos como sedas y algodones apetecibles" insiste Totón.