Con la mirada puesta en Asia y América Latina, la diseñadora Amaya Arzuaga ha presentado una colección en la que el protagonista absoluto ha sido el volumen.
De principio a fin, su desfile marcado por los tonos crudos, negros, berenjenas y el rojo sangre, firma de la diseñadora burgalesa, fue ganando en profundidad.
Para conseguir estas siluetas imposibles, Amaya ha construido a base de pliegues encontrados y distintos materiales, volúmenes campana y tipo globo, que comenzaron siendo pequeños fruncidos plisados y que acabaron ofreciendo distintas perspectivas en un mismo plano, como si de un cuadro cubista se tratara.
Los vestidos se regían por el escote cuadrado en sisa, los largos por debajo de la rodilla -sin prescindir de piezas mini-, mucho movimiento y, sobre todo, mezcla de materiales: como cuerpo de cuero con falda de mohair o pelo de cabra.
Los vestidos para la noche fueron los más aclamados entre los que destacaban el corte sirena con colas imposibles.
Todos los outfits se complementaban con zapatos tricolores abotinados, firmados por la diseñadora,y las medias de punto, muy apropiadas para el invierno.
Amaya Arzuaga es la única diseñadora española que paseará sus creaciones por la próxima pasarela de París, el 2 de marzo. Su colección, muy distitna de la que hemos visto hoy, se presentará en la Embajada española en París.