Una cabeza de carnero se situaba en la pasarela para dar comienzo al último desfile de la primera jornada de la MBFWM. Tras ella aparecía una modelo vistiendo la pieza insignia de Maya Hansen: el corsé. Pero esta vez no se trataba de un corsé cualquiera, sino uno de madera tallado a mano por la artista Sandra Krysiak sobre cedro brasileño. Éste ha marcado las líneas de una colección que encuentra en el Imperio Austro húngaro su mayor inspiración.
Pero esta no ha sido la única de las sorpresas que nos tenía preparadas Maya Hansen. Después de sus brocados de recuerdos barrocos, los motivos de animales del bosque o los caleidoscópidos estampados con tintes religiosos, la diseñadora presentaba su corsé 'Edelweiss'. La pieza, con diez kilos de peso, está elaborada con más de mil aplicaciones de cristales de Swarovsky, y ha sido la encargada de poner el broche de oro al show.
Un show en el que también han tenido protagonismo tanto los peinados de inspiración en el famoso carnero que marcaba el desfile, como los zapatos, botas y botines que la propia Maya ha creado en exclusiva para Úrsula Mascaró, dejando la impronta palaciega de la colección.
- La opinión de Mujerhoy.com: La reina de los corsés por excelencia ha vuelto a sorprendernos, no solo con su nueva colaboración con Swarovski Elements creando su propia "Reina de las nieves", sino con el trabajado modelo de madera inspirado en los carruajes del Palacio de Schönbrunn en Viena.