Dos años ha tardado Duyos en volver al estampado. Tras cuatro Cibeles monocromáticos, el diseñador se rinde al encanto de las flores y los tonos rosas para presentar una colección muy intimista, que dedica a su madre.
Juan Duyos continua explorando el color en estado puro, en esta ocasión el rosa, pero para la colección primavera-verano 2013 que ha presentado en Mercedes-Benz Fashion Week, ha vuelto a recuperar los print.
Tras dos años de ausencia de estampados, el diseñador madrileño ha impreso y bordado motivos vegetales y siluetas florales en distintos tratamientos (algunos muy realistas, otros más acualerados) y en diferentes tejidos: organzas bordadas, cloqué, brocados y crepes de satén.
El resultado es una colección cocktail perfecta, de inspiración años 50, pero con patrones y líneas de los 90. Esta especie de contradicción se explica en los volúmenes de las faldas que se conjugan con los trazos rectos de los vestidos. Una propuesta delicada, femenina y sensual. Un acierto, que en más de una ocasión, recibió los aplausos del público.
El desfile lo inauguró el propio Duyos al abrir una caja de madera en la que estaban las modelos con creaciones muy bien elaboradas. Su inspiración se tradujo en vestidos marcados en cintura sobre pantalones pitillos del mismo tono, faldas peplum y faldas entalladas en cintura con volumen extra.
El leit motiv de la colección es el color rosa, del que el diseñador ha exprimido el flamenco, el coral, la sandía, el chicle y el frambuesa.
El diseñador madrileño preguntaba minutos antes del desfile se había movimiento en Ifema, temía que no hubiera un lleno completo en su desfile. Ahora se entiende el por qué. Duyos quería enseñar a la mayor cantidad de gente posible su magnífica colección.