Muy diferente a lo que nos tienen acostumbrados, pero sin perder su esencia, Victorio&Lucchino nos ha sorprendido con una colección inspirada en el mundo oriental con un aire mucho más juvenil y pensada, según los diseñadores, para acercarla más a la calle.
El traje tradicional chino traspasado a algodones. Bajo esta premisa parte la colección que Victorio&Lucchino han presentado de cara a la primavera de 2013. Los sevillanos han querido traer la esencia de la moda oriental a su propuesta, pero sin perder su toque preciosista que les ha llevado a mezclar sedas, bordados y guipur de forma cuidada.
Los lunares y las flores, sellos de identidad de la firma, no han faltado en los vestidos y faldas de la linea, en la que cabe destacar las aplicaciones acolchadas en 3D, que hacen la prenda mucho más viva, al igual que los originales collares aplicados a la prenda con piezas de hueso.
"Han tratado de darle un aire más joven y hacer una colección más de la calle, más ponible", nos contaban en el backstage minutos antes de un desfile que ha contado con menos caras conocidas que en anteriores ediciones, pero que ha sorprendido a los presentes con sus interpretaciones de los kimonos y su utilización del color, mucho más ácida que lo que suelen proponernos.
Tanto las sandalias como los bolsos, hechos un año más en Ubrique, han resultado el complemento perfecto para cada una de las salidas, incluidos los vestidos de fiesta hechos en pailletes que han cerrado el show, en los que no ha faltado ni la cola de volantes.