¿Qué tienen en común Catherine Zeta-Jones y Demi Lovato?


¿Qué es? Es un trastorno que provoca alteraciones en la regulación del estado de ánimo. La persona que lo sufre (en España, del 2 al 5% de la población) fluctúa de la depresión a
la euforia, aunque también hay periodos mixtos y sin síntomas. En ocasiones, el diagnóstico se complica porque la enfermedad se confunde con otras, como la depresión o la esquizofrenia.

¿Qué se siente? Durante los episodios depresivos, el paciente sufre apatía, cansancio,
baja autoestima, tristeza... Incluso, puede pensar en el suicidio. Durante los episodios maníacos, sin embargo, esa misma persona vive en un estado de euforia, plena de seguridad en sí misma e hiperactividad. Puede dejarse arrastrar a actividades peligrosas, enfadarse con los que no comparten su entusiasmo o comprar de forma desmedida.

¿Cómo se trata? La enfermedad cuenta con un tratamiento farmacológico y otro psicoterapéutico que, junto con la psicoeducación, permiten mejorar. En cuanto
a los fármacos, en general, se emplean antidepresivos, antipsicóticos y establizadores
del ánimo como el litio (que reduce las recaídas en un 40%) o los antiepilépticos.