El Doctor Peset utiliza una cartografía cerebral para valorar el estado de niños hiperactivos

Valencia, 29 jun (EFE).El Servicio de Neurofisiología del Hospital Doctor Peset de Valencia ha empezado a utilizar la cartografía cerebral y los potenciales evocados cognitivos para cuantificar el grado de atención y valorar el estado de maduración cerebral en niños con Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH).

De esta forma, no sólo se cuantifica una patología que no es fácil de medir y para la que no existen pruebas o técnicas que confirmen de una manera precisa y evidente el trastorno, sino que se puede valorar la evolución y ver la efectividad del tratamiento en niños ya diagnosticados para mejorar el ajuste de la terapia.

El Hospital Universitario Doctor Peset empezó a utilizar estas técnicas de neurofisiología en octubre de 2008 y se ha convertido en el primer centro sanitario público de la Comunitat Valenciana en completar el diagnóstico y tratamiento del TDAH con estas pruebas.

En estos nueve meses se han realizado un total de 400 estudios a 130 niños de entre 5 y 14 años (la mayoría en la franja de 6-8 años) remitidos por el Servicio de Pediatría con indicación del neuropediatra.

Los estudios han incluido cartografías cerebrales, una técnica de neuroimagen funcional que permite conocer el grado de activación eléctrica de la corteza cerebral mediante su representación en mapas cromáticos.

Con la cartografía se puede ver si el grado de maduración del cerebro del niño es el adecuado, ya que la hiperactividad se asocia con retrasos en la maduración cerebral debido a una disfunción neurobiológica (concretamente del circuito cerebelo-tálamo-estriado- frontal).

Además, también se utilizan los potenciales evocados cognitivos para estímulos visuales y auditivos, unas técnicas que registran las respuestas cerebrales a determinados estímulos y que permiten cuantificar objetivamente el grado de atención de estos niños con TDAH.

Las técnicas utilizadas son indoloras y no invasivas, por lo que están especialmente indicadas en el caso de menores. Se trata de las mismas técnicas que se están utilizando en la actualidad para el diagnóstico precoz del deterioro cognitivo leve en adultos que puede conducir a las demencias.

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad afecta aproximadamente a un 5-7 por ciento de la población infanto-juvenil, con una proporción en varones de 4/1.

Los principales síntomas de esta patología son el déficit de atención, la hiperactividad e impulsividad en diferentes grados, y el retraso en la maduración cerebral.

"Todos estos síntomas se dan en grado variable y en cada niño la manifestación es diferente, por lo que cualquier técnica que nos ayude a valorar si la respuesta al tratamiento está siendo la adecuada y si se experimentan progresos en el niño es fundamental para lograr una buena calidad de vida no sólo de los menores afectados, sino también de su entorno familiar", señalan finalmente desde el Servicio de Neurofisiología.


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