Apendicitis sin cirugía

  • Hasta ahora, solo los casos más leves se resolvían con medicamentos, pero nuevos datos apuntan a que los antibióticos podrían ser suficientes para la mayoría de los pacientes.

La ecuación era simple: apendicitis = cirugía, pero varios estudios sugieren que los antibióticos adecuados (amoxicilina clauvánico) son tan eficaces como el bisturí a la hora de solucionar los casos de apendicitis que no presentan complicaciones (en los que el apéndice no está perforado). Una afirmación que la comunidad médica acepta con reservas.

Aún los defensores más entusiastas del nuevo procedimiento son cautos
y consideran a la cirugía de emergencia como el método de referencia para tratar la inflamación del apéndice. ¿El motivo? El porcentaje de pacientes tratados con antibióticos que recaen y que, finalmente, deben pasar por el quirófano para una apendicectomía apenas un mes después de su tratamiento.

La apendicitis cursa con dolor (tanto, que cuesta caminar), vómitos y fiebre. En los casos más graves se puede llegar a perforar el apéndice y provocar una peritonitis (inflación del peritoneo, la membrana que recubre el abdomen y recoge las vísceras).

Un paciente en esta situación tiene un 20% de probabilidades de morir, razón por la que extirpar urgentemente el apéndice ha sido el tratamiento de referencia. Pero, se trate como se trate, el verdadero misterio es que se sigue sin conocer la función del apéndice, ni porqué se inflama.