La estructura tradicional de las clases consiste en dedicar la mayoría del tiempo a explicar las unidades didácticas, a exponer los nuevos conceptos y a aproximar la materia al alumnado. Con esta fórmula, especialmente en los niveles superiores, los alumnos llegan a sus casas con numerosas tareas y es entonces cuando surgen las dudas, algunas de las cuáles no llegan a resolver por sus propios medios. Y muchas veces tampoco las madres y padres pueden ayudarlos.
El concepto Flipped classroom consiste en enviar a casa conocimiento en lugar de problemas. El docente entrega a los alumnos materiales audiovisuales de duración no superior a cinco minutos mediante los cuales se presentan las explicaciones de los diferentes temas y los conceptos fundamentales. Puede utilizarse cualquier tipo de formato: vídeos, podcasts, diapositivas, infografías, animaciones multimedia… Cualquier herramienta que ayude a presentar la unidad didáctica sobre la que está trabajando. Este material puede producirlo el propio profesor o utilizar algún recurso ya existente en internet.
Así, el estudiante dedica varios minutos en casa a cada asignatura, acercándose a los nuevos conceptos de cada tema. Posteriormente, es en clases donde se hacen los deberes y tarea. Entonces, al surgir las dudas, el docente está ahí para solucionarlas, para ofrecer otras visiones o para plantear nuevas tareas de refuerzo. Con esta fórmula el profesor puede dedicar más tiempo a los alumnos de forma individualizada y los estudiantes se apoyan unos a otros en la realización de las tareas, fomentando el trabajo colaborativo y realizando actividades en grupo.
Ventajas
- Proporciona a los maestros más tiempo para ayudar a los estudiantes de forma individual, favoreciendo considerablemente la atención a la diversidad.
- Los profesores tienen más tiempo para resolver dudas o identificar y corregir malentendidos.
- Mejora y fortalece la relación de los alumnos con sus profesores.
- Ofrece una oportunidad para que el profesorado pueda compartir información y conocimiento entre sí, con el alumnado, con las familias y con la comunidad.
- Los alumnos pueden recurrir a los contenidos facilitados por sus profesores tantas veces como lo deseen o lo necesiten.
- Potencia la capacidad de recordar y recopilar los conocimientos en tanto que tienen que aplicar lo que han visto en casa al llegar a clase y hacer las tareas.
- Crea un ambiente de trabajo colaborativo en el aula
- Involucra a las familias desde el inicio del proceso de aprendizaje.
Esta tendencia puede convertirse en una herramienta más para los profesores, ya que no es necesario que ‘dar la vuelta’ a todas las clases todos los días. Los teóricos han comenzado a distinguir entre
Flipped Classroom y Flipped Teaching, flexibilizando el concepto, así el docente decide en qué casos utilizar esta técnica respondiendo a una sencilla pregunta: ¿Cuál es el mejor uso que podemos dar a nuestro tiempo en clase?
En esta tendencia, los padres sólo tienen que supervisar que sus hijos efectivamente atienden a los materiales facilitados por sus profesores.