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Foto: “ Primero tuvimos a un niño en acogimiento de fi n de semana, pero la cosa no funcionó. Nos dimos un respiro –Juanjo ...

Clara y Juanjo

  • Clara, de 31 años y Juanjo, de 37, tienen en acogimiento permanente, desde hace tres años, a dos hermanos de 11 y 14 años. También tienen un hijo biológico de nueve meses. La pareja asegura que los niños se adaptan con toda naturalidad. Conoce su caso.

Primero tuvimos a un niño en acogimiento de fi n de semana, pero la cosa no funcionó. Nos dimos un respiro –Juanjo estaba montando su empresa– y cuando tuvimos más tiempo volvimos a ofrecernos. Habíamos dicho que preferíamos un niño pequeño (el que habíamos acogido era adolescente), pero cuando nos explicaron el caso de estos niños, que eran dos y ya mayorcitos, lo vimos clarísimo. Llevaban mucho tiempo en un centro, pero se aclimataron enseguida y ahora, aparte de algún problemilla con los estudios, están estupendamente. En los primeros días, se acurrucaban con Clara, diciendo que habían salido de su tripita. También eran muy protectores el uno con el otro. Luego, al sentirse más seguros, empezaron a ser como todos los hermanos, a pelearse por los juguetes y por tonterías. Y esto, que igual es más molesto para nosotros, es también más normal. No teníamos experiencia como padres, así que tuvimos que inventarnos muchas reglas sobre la marcha. A nuestras familias les chocó que nos embarcáramos en esto, creo que pensaban que nos metíamos en un problema innecesario. Pero ahora están encantados. También hubo difi cultades con sus parientes biológicos; no entendían esto de la acogida y no lo llevaron bien. Pero creo que ahora están contentos de que estén aquí y los niños siguen teniendo relación con ellos. Nosotros les decimos que tienen mucha suerte: cuentan con una familia “de repuesto”. Hay momentos duros pero, en general estamos encantados. Nos sentimos sus padres y también sabemos que tienen otra familia. Y ellos saben que tienen libertad para ver a sus padres biológicos y que el bebé es su hermano. Pensamos que todo esto les resultaría complicado, pero se adaptaron con toda naturalidad. De momento vamos a parar aquí la familia, pero en un futuro puede que tengamos algún hijo biológico más. Ellos ya nos están pidiendo otro hermanito. Acoger es una satisfacción muy grande. Los ves jugando con otros niños y sientes que ya no tienen limitaciones, que las carencias o las difi cultades que tenía su vida ya no están. Y es una pasada llegar a querer a un niño que no ha estado contigo desde pequeño.