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Éste es mi cole

  • No falla un año. Antes aún de los primeros vientos de septiembre, de la última verbena estival, del equipaje lleno de hierba y arena o de las tortuosas caravanas del regreso, los medios de comunicación se encargan de anticiparnos el final del verano con ese eslogan que, desde hace décadas, llena de nostalgia tanto a padres como a hijos: “La vuelta al cole”.

Volvemos al cole, pues, y es un buen momento para plantearse cómo es hoy la escuela de nuestros hijos, a qué retos se enfrenta, qué proyectos inicia. Por lo pronto, estrenamos curso con un ministro nuevo -Ángel Gabilondo sustituyó en el cargo a Mercedes Cabrera el pasado abril-, un nuevo representante que insiste una y otra vez en la necesidad de un Pacto de Estado para la Educación. Es decir, que los políticos que entren no se carguen lo que habían aprobado y hecho los anteriores, y que tanto Gobierno como oposición sean capaces, de una vez por todas, de ponerse de acuerdo en el futuro de los escolares españoles. Los niños. Son los protagonistas de todo esto. Según los últimos datos disponibles -correspondientes al curso 2008-2009, ya que los de este año no serán accesibles hasta el año 2010-, en España hay casi 7.500.000 alumnos entre Educación Infantil, ESO, Bachillerato y Formación Profesional. De ellos, el 67,3% está matriculado en centros públicos -algo más de cinco millones- y el 32,7% restante en centros privados, 2.435.

¿Son muchos? ¿Son pocos? ¿Nos estamos quedando sin niños, tal y como parecen apuntar desde hace años las cifras de natalidad? Bien, pues debemos señalar que, en lo que respecta a Educación Primaria, se consolida –con un aumento del 2,0% del alumnado– el cambio de tendencia producido hace tres años; se rompe así la continua disminución habida a lo largo de 20 años. Sin embargo, el incremento de alumnos es inferior al del año anterior, debido a la menor incorporación de escolares procedentes del extranjero. Aún así, siguen siendo muy numerosos los alumnos de nacionalidad extranjera matriculados en nuestros colegios e institutos: cerca de 750.000, lo que supone 41.304 más que el curso anterior. ¿Y de dónde son? El 44,3% procede de América Central y del Sur –destacan, sobre todo, Ecuador y Colombia–; el 25,1% de la Unión Europea –con una importante presencia de alumnos y alumnas rumanos–, y el 20,5%, de África, principalmente del Norte, o sea, de Marruecos.

Para educar, instruir y formar a todos estos menores, tanto españoles como extranjeros, en España contamos con unos 663.000 profesores, de los que 484.000 desarrollan su labor en centros públicos y 178.835 trabajan en centros privados.

Ésta es, en síntesis, la radiografía de nuestras escuelas e institutos. Pero, ¿qué menú se está preparando en las cocinas del ministerio? ¿Cuáles son los retos, hoy, de nuestra educación? El ministro Ángel Gabilondo, ya lo decíamos antes, tiene un objetivo: preconiza el Pacto de Estado. Una iniciativa que justifica con esta frase rotunda y redonda: “La educación no es patrimonio de ningún partido”.

Partidario de “hacer las cosas poco a poco, pero inmediatamente”, insiste en que “el gran desafío de la democracia es la educación. La democracia es educación”. Y su prioridad pasa por atajar el abandono y el fracaso escolar, cuyas cifras, en España, son superiores a las de el resto de Europa (en nuestro país, cada año dejan los estudios un 30% del alumnado).

Educación sin inversión

Y en estos tiempos de crisis, ¿qué se está haciendo? “El Gobierno no acometerá recortes presupuestarios en Educación: precisamente porque estamos en tiempos de crisis, hay que invertir más en esta materia”, explica el ministro. Pero como no toda inversión es monetaria, Gabilondo desea invertir en escuchar a las familias de los escolares y darles un consejo que tiene mucho que ver con educar y poco con rascarse en bolsillo: que “contagien de ilusión por la educación, porque se educa desde el contagio”, afirma. ¿Se consigue ese “contagio” en un panorama donde hay tantas opciones educativas? Los propios niños nos lo muestran.

Carmen Cifuentes, 10 años: “Tengo suerte porque aprendo inglés gratis”

Cursa 5º Educación Primaria en el Colegio Público Lepanto, uno de los primeros bilingües de Madrid. “Llevo en este colegio desde que tenía tres años. En 1º de Primaria tuvimos la suerte de que lo convirtieran en bilingüe. Al principio era difícil, pero poco a poco hemos ido aprendiendo. Ahora damos en inglés las asignaturas de Ciencias, Plástica y, claro, la de Idiomas. A mí me encanta saber otro idioma, porque eso te sirve para viajar. No soy bilingüe, pero me manejo. Creo que hemos tenido mucha suerte. Normalmente, para que un niño pueda aprender otro idioma, sus padres tienen que pagar mucho dinero. Pero a nosotros no nos cuesta nada”.

Rocío Alonso de Velasco, 10 años: “Me exigen para que cada día sea mejor”

Este año empieza 6º de Primaria en el Colegio femenino de Fomento Montealto. “En mi colegio, aprender es divertido, y me prepara para la vida, me ayudan a ser buena estudiante, generosa, ordenada, amable... También me gusta porque tengo muchas amigas. Algunos dicen que es mejor estar con chicos en clase, pero a mí me gusta que sólo haya chicas porque así jugamos todas juntas en los recreos, estudiamos en casa de alguna y hablamos de nuestras cosas. Aquí, todo el mundo es muy amable: la directora, el sacerdote... Y te conocen por tu nombre. Es como mi segunda casa, estoy muy cómoda y me exigen para que sea cada día mejor. Me animan a superarme para que pueda ayudar mejor a los demás”.

Shyam Pajarón, 10 años: “Aquí aprendemos que hay niños diferentes”

Estudia 5ª de Primaria en el Colegio Ágora. “Me encanta mi colegio por muchas cosas. Una de ellas es que las decisiones no las toman los profesores, nos dejan opinar. Además, admite a todo tipo de niños, aunque tengan problemas. Algunos son listísimos, pero no se saben relacionar. Dan unas clases con nosotros, y otras con sus profesores. Nos enseñan a ser pacientes con ellos. Y van mejorando. Yo creo que la integración es buena para todos: para ellos, porque les estimulamos… y también para nosotros, porque así conocemos que hay niños diferentes y aprendemos a tratarlos y a no reírnos de ellos”.

Daniel Cerezo, 9 años: “Nos explican lo bueno y lo malo de internet”

Cursa 4º en el Montserrat, primer centro de la Fundación Telefónica para nuevas tecnologías. “Mi colegio tiene algunas cosas diferentes a los demás. Está metido en el tema de las nuevas tecnologías y por eso las clases tienen pizarras digitales, que es como una pantalla de ordenador gigante. Y ahí aprendemos, por ejemplo, matemáticas con juegos. El año pasado nos enseñaron a usar Power Point. Es divertido, porque puedes coger todo tipo de fotos, y poner el color, la letra y la música que quieras. Nos sirve para estudiar y también para hacer lo que nos guste. Yo me he hecho uno de fútbol. También trabajamos con internet, y nos explican lo bueno y lo malo. Las cosas con las que hay que tener cuidado y dónde no debemos entrar".

Inés Antón, 9 años: “Si tuviera que elegir, hablaría en inglés”

Comienza 4º de Primaria en Nument School, el primer colegio inglés que se abrió en Madrid. “Este colegio es un poco distinto, porque es británico y en él hablamos siempre en inglés, excepto en la clase de español. En el patio, cuando jugamos, unas veces hablamos en castellano y otras no, según nos salga. Nuestras asignaturas son distintas porque seguimos el plan de estudios británico y las vacaciones también varían. A mí me gusta saber otro idioma. En estos momentos, hablo igual de bien español e inglés, aunque, si tuviera que elegir, me quedaría con el inglés. Es que se me hace muy raro, muy difícil, hablar en español con un inglés”.