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Foto: Yo adoro la playa y el mar y mis niños también. Es el lugar perfecto para tener horas de diversión. En este entorno, ...

Exprimir las vacaciones

  • Todavía nos queda casi un mes de vacaciones antes de que empiece el “cole”. Es el momento de disfrutar a tope al aire libre y una buena oportunidad para enseñarle a los más pequeños la importancia de algunos de los recursos naturales que tanto tenemos que cuidar y respetar.

Yo adoro la playa y el mar y mis niños también. Es el lugar perfecto para tener horas de diversión. En este entorno, además de nadar y disfrutar de las olas y el sol, los niños pueden hacer un refugio del sol con cuatro palos y una sábana para merendar o dormir la siesta. Siempre llevo una bolsa para recoger la basura y premio al niño que hace lo mismo (tanto la propia, como la ajena). Además, podemos hacer volar una cometa o construir un castillo de arena y decorarlo con conchas, palos...

Pero si este verano te toca pasarlo en la ciudad, no te estreses ni te agobies demasiado porque también hay un montón de divertidas actividades que se pueden realizar. Por ejemplo, acudir al teatro al aire libre, visitar el museo de Ciencias Naturales o ver los árboles que crecen en el Jardín Botánico. También puedes planear una ruta cerca de casa a algún lugar donde se pueda ir andando e inventar un cuento mientras visitáis algún lugar que sea interesante.

Y, para los afortunados que disfrutan de una vivienda en el campo, no hay razón para estar dentro excepto cuando hay tormenta. Es muy divertido construir una casa para los pájaros y colgarla de un árbol o ponerla en la terraza. Así los niños pueden observar las aves que vienen a comer, tomarles una foto o dibujarlos y después buscar en un libro a qué especie pertenecen.

Por las tardes, se puede hacer un picnic en el jardín y atrapar mariposas, saltamontes y lagartijas (para después soltarlos). Pero sin duda lo más divertido es dormir al aire libre en una tienda de campaña o, con la ayuda de un mayor, construir una casa de madera. Eso sí, mucho más sencillo y no menos original es montar un tipi (tienda de campaña típica de los indios de Norteamérica).