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Foto: "Cuando me separé, en 2004, mi hija tenía nueve meses. La ley no contemplaba la custodia compartida. Yo la planteé ...

Francisco Trillo, graduado social: “Es un derecho que conlleva muchísimas obligaciones”

  • Tiene la custodia compartida de su hija de cinco años desde 2007.

"Cuando me separé, en 2004, mi hija tenía nueve meses. La ley no contemplaba la custodia compartida. Yo la planteé desde el principio, pero no la obtuve hasta que me divorcié, en 2007. Siempre estuve presente en la vida de mi hija, desde el curso de preparación al parto, y tras la separación no fue diferente: visitas, pediatra, informes de la guardería, biberones, pañales... Todos los cuidados propios de un padre que, por un machismo histórico, te ves obligado a demostrar. Gracias a eso logré un buen régimen de visitas (fines de semana alternos y dos tardes a la semana) y, como todo fue muy bien, me concedieron la custodia compartida, aunque el divorcio haya sido contencioso. Del uno de septiembre de un año hasta el uno de septiembre del siguiente, la niña se queda con uno de nosotros y el otro la visita y pasa una pensión. Eso sí, entre el trabajo y mi hija casi no me sobra tiempo. Hay que sacrificarse y estar todo el rato pendiente de ella, es un derecho que conlleva muchas obligaciones. Cuando las madres dicen que se cansan muchísimo, yo las comprendo. Pero disfruto un montón. Ya saldré por ahí cuando ella sea un poquito mayor. De momento, no quiero contratar una canguro; no pedí la custodia compartida para dejarla con otra persona".