Educar

Foto: (1) PADRES• Fuera toxinas: El verano es una época de excesos. La mejor manera de preparar el organismo de cara al ...

Guía Posvacacional

  • El verano se termina y llega el momento de prepararse física y emocionalmente para enfrentarse de nuevo a la realidad. Te contamos los mejores trucos para que la vuelta al cole de toda la familia sea lo más sana y llevadera posible.

(1) PADRES

Fuera toxinas: El verano es una época de excesos. La mejor manera de preparar el organismo de cara al frío, es limpiarlo bien. La dra. Esther de la Paz aconseja realizar, durante dos días, una dieta que deje el aparato digestivo como nuevo.

Dieta: Desayuno: infusión de té verde o café sin leche ni azúcar. l Fruta. Media mañana: fruta. Comida: sopa fría, como gazpacho, o verduras cocinadas en sopa (en juliana) l Verduras con hidratos. l Infusión. Media tarde: zumo de hortalizas (remolacha, zanahoria y apio) o de frutas drenantes (melocotón, paraguaya o pera). Cena: sopa de verdura. Consejo: tomar dos litros de agua al día como mínimo.

Recuperar el tono: El cuerpo necesita tonificarse y recuperar la musculatura y, sobre todo, la cintura desapareciada en el chiringuito. Enrique Torres, entrenador personal del gimnasio Paidesport de Madrid, recomienda trabajo cardiovascular de intensidad media (caminar, nadar...), una hora mínimo, tres veces por semana.

Masaje energético: El centro Zensei de Madrid nos proponen el Kobido, un masaje milenario japonés en el que, durante 45 minutos, se realiza una estimulación craneal. El resultado es espectacular, ya que sólo presionando puntos claves del cráneo y el rostro, se logra una relajación que alcanza hasta la punta de los pies. Y desde el Silom Spa, en Valencia, nos recomiendan el Royal Thai, para equilibrar la energía y liberar los bloqueos.Alargar el espíritu vacacionall Un 35% de la población sufre lo que se conoce como síndrome posvacacional. ¿Cómo evitarlo? Desde el Centro de Psicología Bertrand Russell nos advierten que no hay fórmulas mágicas, pero el dr. Rafael Romero apunta algunos consejos: Lo mejor es comentar las vacaciones y, a los pocos días de volver, establecer el día oficial para hablar de ellas. Pero hay que recordar que su encanto reside en que acaban, en que son fugaces. Aunque parezca imposible, también nos cansaríamos de cazar osos en Canadá o de ir a la playa en Marbella.


(2) LOS MÁS PEQUEÑOS


¡Mamá, no quiero ir a la cama!: A pesar de lo duro que nos pueda parecer a los mayores la vuelta a la realidad, son los niños los que lo pasan peor. De nosotros depende que el regreso no suponga un trastorno. La dra. Yolanda Sato nos da algunas ideas, como por ejemplo, concienciarles unos días antes de regresar, recordarles que dentro de poco se acabarán las vacaciones, acostarles a una hora que se aproxime más a la del resto del año... Y remarcarles que ahora toca ver a los amigos del cole.

El desayuno perfecto: El madrugón escolar y las pocas ganas de colaborar de los pequeños ponen en peligro su desayuno. Por eso, como asegura la dra. De la Paz, hay que jugar con lo que más les gusta. Hay alimentos que comen de buena gana, se trata de combinarlos con los que les conviene. Por ejemplo, los yogures suelen tomarlos sin problema, así que un buen desayuno consistiría en un yogur con una porción de cereales y fruta troceada.

Vida sana, niño feliz: Según la Organización Mundial de la Salud, el 16% de los menores españoles de entre 6 y 12 años presenta obesidad. Con este panorama se hace necesario incluir algo de ejercicio en sus actividades. Pero ¿cuál? Óscar Rivas, entrenador personal, asegura que lo ideal es que el juego les divierta y se sientan motivados, y que puedan realizarlo entre 30 y 60 minutos al día. Enrique Torres concluye que se sienten más motivados en los deportes colectivos, y en realidad todos los que impliquen carrera son recomendables.

Pequeños Einsteins: El cerebro de un niño es maravilloso, su capacidad es mucho mayor que el de los adultos. Su eficacia aumenta si, además, le proporcionamos los alimentos adecuados que potencien su actividad. Incluirlos en su dieta estimulará su creatividad y atención. ¿Los mejores? Calcio y fósforo, presentes en pescados, lácteos y frutos secos; magnesio, en el chocolate o el arroz; y el cobre de las espinacas, el hígado y la yema de huevo.

(3) ADOLESCENTES

¡Nunca volveré a enamorarme!: Llega el verano y conoce al que, no tiene duda, es el amor de su vida. Pero viven en ciudades distintas, la distancia es muy mala... Y nuestro hijo adolescente vuelve a casa convencido que nunca volverá a enamorarse y con el ánimo por el suelo. ¿Qué podemos hacer por él? Lo primero, tomarle en serio. Es importante comprenderle -asegura el dr. Rafael Romero-, intentar acercarnos a él, preguntarle por esa persona. En definitiva, crear un vínculo. La dra. Sato propone a los padres que le cuenten una experiencia similar que tuvieran ellos. Eso hará que se acerque a nosotros y le demostrará que le entiendes. Y sobre todo nunca caer en el eso son tonterías, ya se te pasará. Nosotros sabemos que es cuestión de tiempo, pero él no.

Organizar el estudio: Por experiencia sabemos que lo que no se haya estudiado poco a poco no va a aprenderse en una noche, pero transmitirle eso a tu hijo de cara a los temidos exámenes de septiembre no es tarea fácil. Según el dr. Romero: Ese puede ser un bueno comienzo, decirle exactamente esas palabras: Hijo, ya sé que no vas a hacerme ni caso, pero resulta complicado pensar en aprobar sin haber estudiado antes y sin haber tenido un mínimo de organización. Nuestro deber es decírselo y enseñarle a valorar el esfuerzo. Habrá que añadirle, además, una dosis de pensamiento positivo, como nos cuenta la doctora Sato: hay que pensar que se va a aprobar, desde un punto de vista realista, claro. Si no se ha dejado para el último día, si se ha repartido, se ha trabajado... no hay motivo para creer que no se va a lograr.

Abajo los granitos: Perder el amor de tu vida, aprobar los exámenes, cambiar de colegio en el nuevo curso... ¿Puede haber algo peor para un adolescente en septiembre? Sí, afrontar todo esto con una buena dosis de acné. No es el fin de mundo, pero a esta edad se puede convertir en tragedia. Y como la mejor defensa es un buen ataque, la dra. De la Paz nos propone una dieta que ayuda a reducir y prevenir su aparición: Lo primero es no incluir alimentos que tengan grasa saturada (carnes rojas y embutidos) ni hidratos de carbono refinados, como la bollería industrial o la pasta en exceso. Hay que tomar mucha fruta, verdura, pollo y pescados poco elaborados.

(4) NUESTROS MAYORES

Mantenerse en forma: Sentirse fuerte e independiente es fundamental. ¿Cómo lograrlo? Haciendo deporte. El ejercicio físico genera endorfinas, y las endorfinas producen euforia y bienestar. Así que, ¡a por ellas! Por supuesto el ejercicio ideal depende de la edad, las enfermedades previas, etc. Pero, de manera genérica, Óscar Rivas afirma que a estas edades el mayor problema es el equilibrio, por lo que se recomiendan deportes que ayuden a mantenerlo: actividades acuáticas, ejercicios aeróbicos sentado (bicicleta), maquinas de correr con raíles para sujetarse, etc. De dos a cinco días por semana a una intensidad de 40 a 85% durante 30-60 minutos es perfecto. Torres propone también caminar suave durante una hora a ritmo ligero y mover los brazos a la vez.

Mejor en compañía: Son muchos los mayores que, después de haber pasado tiempo con la familia en las vacaciones, sienten más la soledad al volver a casa. Si eso sucede, una buena solución puede ser hacerse con una mascota. Aportan compañía -dice Yolanda Sato-, ayudan a combatir el aburrimiento y el pensamiento de soledad, mantienen ocupado y útil, además de ayudar a socializar.Aprender a decir Nol El 70 % de los abuelos cuidan de sus nietos todos los días. Se ha perdido la imagen de los abuelos -explica la dra. Sato-, ellos han sido los consentidores por excelencia. Pero ahora son los que te dicen qué comer, te obligan a acostarte pronto... como los padres pero sin serlo. Bien, pues hay que atreverse a decir no. Y no se trata de no disfrutar de los nietos, aclara Romero, pero como abuelo. Deben decir a sus hijos que ellos también tienen cosas que hacer con unos horarios que cumplir, y que fuera de eso pueden ayudar, pero nada más.

Cambio de de menú: La dieta que consumimos durante el verano difiere bastante de la que nuestro cuerpo necesita de cara al otoño y al frío. La dra. De la Paz propone un menú muy apetecible y fácil de digerir. Para el desayuno recomiendo leche o infusión con cereales o galletas, además de una porción de fibra. En la comida, lo ideal es un puré de verduras o legumbres, y de segundo una ración de proteína. Para la cena, algo ligero, como una sopa de arroz. Y de postre, gelatina.