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Foto: “ Ignacio tenía cuatro años cuando lo conocimos. Su madre es alcohólica. Cuando él nació, lo dejó en el hospital y fue ...

José y Paloma

  • José, de 46 años, y Paloma, de 42. Tienen tres hijos: Lorena, Paloma y Eduardo, de 19, 17 y 15 años. Además, tienen en acogida permanente a Ignacio, de 10 años, y temporal a Roberto, de 9 meses.

Ignacio tenía cuatro años cuando lo conocimos. Su madre es alcohólica. Cuando él nació, lo dejó en el hospital y fue a una clínica, pero no logró desengancharse. Él pensaba que todos los niños vivían en centros y que, al cumplir cinco años, se iban con una familia. En cuanto nos vio, preguntó: “¿Eres tú mi nueva mamá?”. Ya en casa, le fascinaba poder abrir la nevera cuando quería, o comprar una chuche si le dábamos una moneda. A los niños se lo habíamos explicado muy bien y estaban muy concienciados, siempre lo han tratado como a un hermano. Su madre, al verlo bien atendido, dejó de interesarse por él. De todas formas, se dan más casos como el de Roberto, provocados por la pobreza. Sus padres son muy jóvenes. Son extranjeros sin papeles, trabajo estable o un domicilio. El bebé fue del hospital a un centro y, luego, aquí. Vienen a verlo siempre que pueden y, en cuanto arreglen sus difi cultades, seguramente este verano, se lo llevarán. Hemos aprovechado las rebajas de enero para hacerle una maletita con ropa para el año que viene. La gente que adopta quiere llenar un hueco y nosotros no teníamos esa necesidad. Pero hay tantos niños en centros... Lo más bonito es la forma en que te miran, cómo se sienten en su casa. Ellos no piensan que tú no eres su madre.