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Foto: Ni siquiera podría achacarse directamente a la crisis. Parece que tendría más que ver con cómo han evolucionado los ...

Julio Pérez Díaz, demógrafo del CSIC: “Es necesario establecer más y mejores políticas de conciliación”

  • En demografía todo es cíclico, por lo que no debería extrañar que, tras un período de muchos nacimientos, haya venido una disminución, asegura Julio Pérez Díaz, demógrafo del CSIC.

Ni siquiera podría achacarse directamente a la crisis. Parece que tendría más que ver con cómo han evolucionado los emparejamientos, porque las parejas ya no tienen hijos justo después de casarse. Sin embargo, eso no tiene por qué significar que vayamos a tener menos hijos en el futuro. Se retrasan los nacimientos porque ha cambiado el ciclo de vida de las mujeres: antes iban a la escuela y tenían empleo mientras estaban solteras. Al casarse lo debajaban y un año después eran madres.

La generación nacida en los 60 y 70 modifica el patrón y se dedica a la consolidación laboral antes de tener hijos, por lo que se limita el número de descendientes, que además se controla con anticonceptivos. También podría volver a darse una situación como la de los años 60, cuando se juntaron los calendarios de fecundidad de gran parte de la población que había esperado a tener hijos y las nuevas parejas que decidieron tenerlos inmediatamente, que produjo gran intensidad en la natalidad.

Sus propuestas:  El envejecimiento de la población no debería verse como un problema. Lo importante no es el número de personas sino cuánto producen, y la productividad ha aumentado con rapidez. Mientras haya mano de obra sin empleo, no deberíamos empeñarnos en aumentar la natalidad.

La situación actual es síntoma de progreso: no queremos traer un hijo al mundo sin unos mínimos de bienestar. Es ahí donde podemos mejorar, estableciendo políticas con las que las mujeres puedan trabajar aunque tengan hijos y dispongan de la libertad de elegir si desean ser o no madres sin estar condicionadas por su futuro. De hecho, las ayudas a la conciliación son medidas de bienestar, aunque indirectamente aumenten la natalidad.