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Foto: “Creía que en España encontraría oportunidades que en mi país no tenía, que podría estudiar y ser ingeniera. Pero todo ...

Madiha (23 años)

  • Madiha llegó a Cataluña procedente de Marruecos a los 12 años. Entró en un centro de menores a los 17. Ahora tiene 23 años y nos cuenta cómo fue su historia.

“Creía que en España encontraría oportunidades que en mi país no tenía, que podría estudiar y ser ingeniera. Pero todo resultó bastante difícil. Al principio estuve con unos familiares y, a partir de los 15 años, sola. Vivía donde podía y dormí en la calle algunas noches. Luego pude alquilar un piso con mi hermana. A los 17 años entré en un centro de menores. Ya había dejado el instituto, porque tenía que trabajar en lo que fuera. Muchas veces lo hacía en negro, porque sólo conseguí el permiso de trabajo a los 16. En esos momentos echas en falta muchas cosas: alguien que te oriente y te ayude, pero también una persona con la que puedas hablar de lo difícil que te resulta todo, como un familiar o un amigo con experiencia. Eso fue lo que encontré en los educadores del centro. Y, ahora, los tengo en el piso al que pasé al cumplir los 18. Los chicos que vivimos allí trabajamos, pero contamos con una educadora y con la ayuda de la asociación Punt de Referencia, que nos facilita una persona de apoyo. Le cuento lo que me preocupa y ella me da ánimos y me guía. Hace sólo unas semanas me he sacado el carnet de autobús. Ahora espero poder dejar mi trabajo en un local de comida rápida y convertirme en conductora. También me gustaría seguir estudiando idiomas y formándome. Me habría encantado no renunciar a mis estudios y haber entrado antes en un centro, pero aun así estoy contenta”.