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Foto: España 16–Italia 22 no es un resultado deportivo, es la diferencia entre semanas de permiso por maternidad que ofrecen ...

Renunciar al trabajo por ser madre

  • Muchas españolas se enfrentan a una gran disyuntiva: volver a trabajar o quedarse en casa y cuidar de su hijo. ¿Un problema con solución? Para la mamá volver a su puesto tras la baja supone, además del dolor por la separación, una preocupación por la carga económica de pagar a una cuidadora o una guardería. Para muchas, la reincorporación supone tantos gastos que no les merece la pena. Por otra parte, la mayoría de las que decide volver al trabajo reconoce que tener un hijo les ha supuesto un obstáculo.

España 16–Italia 22 no es un resultado deportivo, es la diferencia entre semanas de permiso por maternidad que ofrecen ambos países. Y es que, a pesar de los famosos 2.500 € por hijo, si nos comparamos con la Unión Europea, ser padres en España es una ruina.

Cuando la mamá vuelve al trabajo tras su baja, al dolor por la separación se suma la preocupación por la carga económica de pagar una cuidadora o una guardería. Según un estudio de la Universidad de Essex (Reino Unido), para muchas de estas madres volver a su trabajo genera tantos gastos que no les merece la pena. Sobre todo, teniendo en cuenta que el salario medio bruto de las españolas no llega a los 14.000 € anuales (900 € al mes, divididos en 14 pagas). La excedencia tampoco es una opción: francesas y españolas tienen la misma posibilidad de disfrutar de tres años de excedencia tras dar a luz, pero mientras las primeras cobran el 100% del sueldo, las segundas se quedan en casa gratis.

Las mejor cualificadas no lo tienen más fácil. Se apresuran a volver a sus puestos de trabajo, pero el 60% piensan que tener un hijo les ha supuesto un obstáculo porque, entre otros factores, no pueden asumir jornadas inacabables y sus jefes entienden esto como falta de compromiso. Resultado: nuestra tasa de natalidad desciende y la familia se ha convertido en una institución en boca de todos, que necesita algo más que buenas palabras para ganar adeptos.

ELLAS HACEN SUS PROPUESTAS

ROSA PERIS. Directora del Instituto de la Mujer.
Mi propuesta: “Las Administraciones Públicas deben crear una red de escuelas infantiles de 0 a 3 años. Hay que reivindicar que sean públicas y gratuitas. Además, debe haber una nueva visión de la empresa, que no puede penalizar a la mujer por quedarse embarazada”.
• Mi experiencia: “Tengo a mi familia en Valencia y vivo entre semana en Madrid, así que es el padre quien se hace cargo de las necesidades diarias de nuestra hija. Creo que es bueno que dejemos de ser las “reinas” de la casa, porque creemos que nadie es capaz de hacer las cosas tan bien como nosotras”.

LOLA ABELLÓ. Confederación de Asociaciones de Padres de Alumnos.
Mi propuesta: “Lo bueno sería que el padre o la madre pudiesen disfrutar de permisos con sueldo durante el primer año de vida, que es lo que defiende la Unión Europea. La sociedad tiene que funcionar contando con los niños”.
• Mi experiencia: “Las madres de los 90 lo tuvimos peor. Pedí media jornada para poder estar más tiempo con mi hija y, aunque me la concedieron, cuando quise volver a trabajar la jornada completa no me dejaron. A estas alturas todavía no me he reincorporado al ritmo anterior a quedarme embarazada y eso que he cambiado de empresa”.

EVA ROIBÁS. Madre de Maya, de dos años.
• Mi propuesta: “Lo ideal sería que la baja maternal durase al menos un año con sueldo. Los cuatro meses de permiso me parecen un disparate. El bebé te sigue necesitando. Además, creo que debería valorarse más a las mujeres y hombres que reordenan sus prioridades y deciden estar con sus hijos. Que tener un parón de un año o dos en tu currículum no sea algo negativo”.
• Mi experiencia: “Cuando me quedé embarazada, aproveché que tenía unos ahorros para quedarme en casa durante los dos primeros años. La prisa con la que viven los padres que trabajan no respeta el ritmo de los niños”.

NURIA CHINCHILLA. Profesora del IESE en gestión personal. “Para conciliar, piensa bien con quién te casas”
• Mi propuesta: “Se está trabajando a salto de mata y con medidas electoralistas, no con una verdadera política transversal a favor de la familia. Debemos mirar a lo que están haciendo otros países. Por ejemplo, en Francia, en 2005, instauraron el cheque del servicio universal doméstico, que sirve para pagar cualquier servicio relacionado con la educación y los cuidados”.
• Mi experiencia: “Para poder conciliar trabajo y familia, la primera decisión importante es elegir bien con quién te casas. Yo tengo una hija de 18 años y he podido conciliar gracias a que hemos repartido las tareas”.