Durante el embarazo alrededor de la mitad de las mujeres sufren de estreñimiento. De hecho, los suplementos de hierro recomendados también incrementan las probabilidades de sufrir estreñimiento, con el consecuente malestar. Además, propicia la aparición de hemorroides, lo que supone un mal mayor ya que son dolorosas y no pueden utilizarse los medicamentos habituales durante la gestación y puede causar fisuras anales.
Así pues, lo principal intentar evitarlo desde el principio siguiendo los consejos médicos y cuidando la alimentación, procurando ingerir entre 20 y 30 gramos de fibra al día. Para ello hay que tener muy en cuenta las legumbres y los cereales, preferiblemente integrales, ya que se encuentran entre los diez alimentos que más fibra aportan a nuestra dieta:
Alubias: 25 gramos de fibra por cada 100 gramos de alimento.
Higos secos: 18 gr.
Soja seca: 18 gr.
Copos de centeno: 16 gr.
Ciruelas secas: 16 gr.
Garbanzos: 15 gr.
Pan integral de centeno: 13 gr.
Lentejas: 12 gr.
Almendras: 12 gr.
Arroz integral: 12 gr.
El abc contra el estreñimiento es sencillo si bien hay que ser constante para obtener buenos resultados:
a) Dieta rica en fibra incluyendo cereales integrales, frutos secos y jugosos en las cinco comidas. El desayuno puede completarse con ciruelas secas y zumo de naranja con pulpa o kiwi que además aportan la vitamina c, necesaria para asimilar el hierro.
b) Beber abundante líquido en forma de agua y de zumos de frutas. Esto hidrata las heces y ayuda a poder evacuarlas con mayor facilidad.
c) Ejercicio físico: ayuda a propiciar los movimientos intestinales, mejorando el tránsito por lo que hay que mantener el deporte durante el embarazo, con las prevenciones necesarias, y adaptado al estado de gestación. Caminar una hora al día a paso ligero es un buen ejercicio para conseguirlo sin dificultades.
Con estos consejos puede esquivarse el estreñimiento aunque si persiste debe consultarse al especialista que podrá recomendar algún tipo de suplemento.