Salvo excepciones, la mayoría de los partos se producen entre la semana 38 y la 42 de gestación. Para ese momento procuramos que todo esté listo: la cuna, la ropa del bebé, los útiles para el baño, el cochecito, la silla del coche, etcétera.
Nuestra casa es un entorno seguro en el que nos sentimos a gusto y en el que no nos falta nada. Sin embargo, en cualquier momento pueden empezar las contracciones y es importante tener preparada la bolsa con todo lo necesario para ir al hospital, de modo que al llegar allí nos sintamos lo más seguras posibles sin echar nada en falta.
Te contamos qué debes poner en ella:
Documentación
- Tarjeta sanitaria: para poder acceder a los servicios médicos públicos o privados, en su caso.
- Carnet de identidad
- Cartilla de seguimiento del embarazo: Necesario para que el personal sanitario tenga toda la información sobre la evolución del embarazo.
- Resultados de los últimos análisis realizados.
Ropa para el bebé
- En general los hospitales -especialmente los públicos- proporcionan ropa de primera postura para el recién nacido. En cualquier caso es interesante contar con un gorrito, ya que los recién nacidos no regulan su temperatura correctamente y pierden calor corporal por la cabeza, y manoplas para que no se hagan arañazos accidentales. Así como un body y ‘patitas’, todo de algodón para la comodidad del bebé.
- Un arrullo o toquilla fino para el verano o cálido para el invierno.
- Para salir del hospital también puede llevarse algún pelele o vestido con gorrito.
Ropa para la mamá
- Durante la estancia en el hospital puede que no te permitan utilizar tus propios camisones y debas usar los proporcionados por el hospital. Eso es para mayor comodidad a la hora de realizar los reconocimientos. De todos modos, si llevas camisón recuerda que debe estar abierto por delante para poder dar el pecho cómodamente.
- Zapatillas cómodas para moverte dentro del hospital.
- Una bata para el mismo uso.
- Ropa interior: sujetadores de lactancia y empapadores para los pezones.
- Braguitas cómodas de algodón que no aprieten para evitar incomodidad. También resultan muy cómodas las de usar y tirar.
- Ropa para regresar a casa. Al salir del hospital tienes que tener en cuenta que no es habitual poder usar la ropa previa al embarazo. Lleva ropa cómoda (puede ser la que has usado durante el embarazo) y que al igual que la ropa interior no apriete ni moleste.
Higiene personal
- Lanonina 100 % para los pezones, aunque puedes utilizar la propia leche para proteger los pezones.
- Crema hidratante
- Toalla
- Cepillo de dientes y dentífrico
- Compresas para el postparto
- Gel y champú
- Cepillo y peine
- Toallitas húmedas
- Pañuelos de papel
Objetos personales
- En la pequeña maleta que lleves al hospital puedes incluir algunos objetos personales que te hagan la vida más cómoda en el hospital, como un libro, una consola portátil o un mp3 para amenizar las horas iniciales de dilatación.
- Una cámara de fotos: para inmortalizar esos primeros instantes de vida de tu bebé.
- Si estás escribiendo un diario o vas a empezar a hacerlo a partir del nacimiento de tu hijo o hija no te lo olvides en casa, así podrás escribir las emociones de ese momento tan importante.
- El cargador del teléfono movil: quizás prefieras apagarlo para descansar, pero si no es así te gustará poder atender a todas las llamadas y no quedarte sin batería para poder escribir tu feliz estado en alguna red social.
De vuelta a casa en buena compañía
- Imprescindible el capazo homologado si tienes que regresar en coche. Si no es así es necesario un capazo o carrito para llevar al recién nacido.