Embarazo

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La infertilidad: causas y soluciones

  • En las últimas décadas hemos sido testigos de un incremento, totalmente exponencial, de la solicitud por parte de las parejas de tratamientos para la esterilidad. Actualmente la infertilidad afecta aproximadamente a un 16% de la población española en edad fértil, esto significa una de cada 6 parejas en edad fértil.

Es indiscutible que las costumbres sociales han variado, la edad a la que las parejas deciden tener hijos, por ejemplo, ha aumentado muchísimo. Esto se debe a que hoy en día las parejas buscan en primer lugar una estabilidad personal, social, económica y laboral antes de tener descendencia, y teniendo en cuenta la masiva incorporación de la mujer en el mercado laboral, esta estabilidad suele producirse cuando la mujer ya ha cumplido los 30 años o incluso más, edad en la que, por desgracia, la capacidad de reproducción empieza a disminuir.

Hemos de tener en cuenta que la esterilidad afecta mucho más a la mujer que al hombre cuando su causa es la edad. Aunque la calidad del semen también se ve afectada con el paso de los años dificultando la fecundación, en la mujer esto es mucho mayor y mucho antes. Así pues, la infertilidad en la mujer es 6 veces más alta en mujeres que tienen 30 años que en las que tienen 20, y esta proporción se duplica a los 40 años.

Biológicamente las mujeres estamos preparadas para tener nuestro más alto potencial reproductivo entre los 18-20 años hasta los 30
. A estas edades el cuerpo de la mujer es joven y sus óvulos, por tanto, también. Pero a medida que pasan los años, todo es más complicado, las mujeres de más de 35 años tienen un riesgo mayor que las más jóvenes de padecer complicaciones en el embarazo como la hipertensión arterial, la diabetes gestacional, el aborto espontáneo, la muerte fetal intraútero, etc., y por su puesto, tienen más riesgo de gestar fetos con alteraciones cromosómicas, como el síndrome de Down.

Como hoy día vivimos más años y con mayor calidad de vida, retrasamos también todos nuestros procesos vitales (independizarnos, crear una pareja estable, tener hijos…), creemos que somos jóvenes más tiempo, pero no es así. Quizás externamente nos “vemos” mucho más jóvenes que nuestras madres o nuestras abuelas a la misma edad, pero no nos engañemos, no es así.

¿En qué consiste la fertilidad?

Para que se logre un embarazo, tienen que coexistir una serie de procesos que, aunque aparentemente sencillos, deben estar perfectamente coordinados en el tiempo. La liberación de un óvulo desde el ovario a la trompa de Falopio, la presencia de espermatozoides móviles en las inmediaciones del óvulo, una trompa con una buena capacidad funcional que sea capaz de propulsar el óvulo fecundado y el embrión hasta el útero y la implantación del embrión. Cualquier alteración de alguno de estos procesos puede ocasionar dificultades en la concepción o, dependiendo de la gravedad, esterilidad.

Causas de infertilidad en las mujeres

Las principales causas de infertilidad son:

- Imposibilidad para ovular o para hacerlo regularmente (trastornos ovulatorios).
- Bloqueo de las trompas de Falopio (obstrucción tubárica).
- Endometriosis.
- Otras causas inexplicables.

En general, los trastornos de la ovulación están provocados por una deficiencia de alguna hormona, aunque también pueden aparecer problemas cuando los ovarios son resistentes a niveles normales de hormonas. Además, también existen trastornos de la ovulación cuando los ovarios faltan, están dañados o son patológicos.

La inflamación de las trompas
de Falopio se asocia a un alto riesgo de infertilidad. Las trompas de Falopio dañadas o bloqueadas pueden reducir la fertilidad impidiendo que los espermatozoides alcancen el óvulo o que el óvulo llegue al útero.

La endometriosis es un trastorno frecuente en el que el tejido que recubre el útero (endometrio) crece fuera de éste, pudiendo localizarse en los ovarios, las trompas de Falopio y las paredes de la pelvis. En el ovario, la endometriosis interfiere con el desarrollo de los ovocitos, en las trompas produce su fijación y dificulta la permeabilidad y en el útero disminuye la capacidad de implantación.

Existe un 10-15% de parejas en las que no se encuentra una causa justificada de infertilidad, aún después de haber realizado un examen riguroso.

Causas de infertilidad en los hombres

Las principales causas masculinas de infertilidad son los trastornos de los espermatozoides y las anomalías del aparato genital.

Dentro de las alteraciones de los espermatozoides, se encuentran la azoospermia (ausencia de espermatozoides en el semen), oligozoospermia (disminución del número de espermatozoides), astenozoospermia (disminución del número de espermatozoides móviles), teratozoospermia (disminución del número de espermatozoides normales) y la oligo-asteno-terato-zoospermia (anomalías en el número, la movilidad y la morfología de los espermatozoides.

Dentro de las anomalías del aparato genital se encuentran la ausencia de canales deferentes, la falta de descenso de los testículos (criptorquidia), las anomalías de próstata, el varicocele y la hipertrofia de los testículos. El varicocele es la presencia de varices en el escroto que pueden producir una disminución del número y de la movilidad de los espermatozoides.

Asimismo, tienen un efecto adverso sobre la fertilidad algunos tóxicos ambientales (como los pesticidas, algunas sustancias químicas usadas en pinturas, tintas de imprenta, adhesivos y metales como el plomo, cadmio y mercurio). El tabaco también tiene un efecto leve, pero negativo, sobre la formación de espermatozoides. Pueden alterar también los espermatozoides algunos fármacos (sulfasalazina), los esteroides anabólicos y los antineoplásicos (fármacos empleados para el tratamiento del cáncer).

Reproducción asistida

Por suerte, gracias a los avances médicos y tecnológicos, muchas de las parejas que tienen dificultad para concebir hoy día, encuentran una puerta abierta a sus ilusiones con la ayuda de las técnicas de reproducción asistida.

Estos tratamientos mejoran las posibilidades de gestación de cualquier pareja en casi todos los tipos de esterilidades y, aunque no siempre sean la solución definitiva, en un gran número de casos permite conseguir la paternidad tan deseada.