Llega el otoño y con él las primeras lluvias de la temporada. Tras una estación de juegos en la calle, los niños regresan al interior del hogar y las tardes con frío y agua son una excelente oportunidad para disfrutar en familia de juegos colaborativos y creativos. Te damos algunas ideas:
1. Teatro o marionetas: Las tardes aún son largas así que da tiempo a realizar todo un montaje teatral. Desde escribir unos diálogos en familia, hasta preparar decorados, ensayar y representar un cuento divertido. Sin se juntan varios hermanos o amigos pueden prepararlo ellos mismos y luego hacer la representación a los padres, si bien los mayores también pueden disfrutar de esta actividad siempre que dejen a los pequeños mostrar su propia personalidad y elegir qué quieren hacer, supervisando, pero no dirigiendo.
2. Disfraces: Unas sábanas viejas, un vestido anticuado o unas botas de agua, todo ello acompañado del maquillaje de mamá, algún collar y un par de sombreros convierten el salón de casa en un taller de alta costura en el que se pueden crear modelos y diseños para disfrazar a los más pequeños de la casa. Además, también se pueden utilizar botellas de plástico vacías, cartulinas y envases destinados al reciclaje que a buen seguro podrán hacer las veces de maletines de doctoras o botellas de oxígeno para buceadores.
3. La merienda: La hora de merendar puede ser un mero trámite o una auténtica fiesta. Chocolate caliente, creps con frutas saleadas o galletas caseras son opciones que podemos preparar con nuestros hijos. Cuando la familia prepara junta la merienda todo sabe mucho mejor y es una buena oportunidad para que los niños tomen fruta si la incorporamos al un bizcocho o preparamos una tarta de manzana.
4. Ver una película: Los niños están acostumbrados a ver la televisión a solas. Son muchos los que eligen incluso lo que quieren ver. Normalmente, mientras los niños están entretenidos viendo la televisión, es un buen momento para recoger, para preparar la comida o para consultar el correo electrónico. Sin embargo, también se puede convertir en un momento de convivencia. Entre todos podemos elegir una buena película apta para todos los públicos y disfrutarla en familia comentando lo que más nos gusta o lo que nos resulta especialmente divertido.
5. Manualidades: Cartulinas, lápices de colores, témperas, pegamento, tijeras, plastilina, barro, cola, papel o material de reciclaje. Podemos aprovechar la tarde en casa para hacer un cuadro nuevo que redecore nuestro salón, realizar una escultura para regalarla a algún amigo o familiar. Lo más importante en esta actividad es permitir que los niños la hagan libremente, no importa si se ensucian. Si no queremos que manchen la mesa del salón, basta con poner un mantel o papeles de periódico que la protejan, pero los pequeños han de poder disfrutar libremente y elegir los colores que quieren usar y sentir el arte y la creatividad.
6. ¿Bailamos?: No es necesario acudir a una verbena o ir a la feria para bailar. Basta con retirar los muebles para hacer espacio en el salón, encender el reproductor de música y elegir las canciones que queremos escuchar. Luego sólo queda poner de nuestra parte y empezar a movernos. Pasar la tarde bailando sin parar es, además de divertido, una actividad estupenda para mantenernos en forma.
7. Nuestra propia cabaña: Podemos utilizar una caja de cartón para hacer una casa o una cabaña pegándole papeles, abriendo ventanas y puertas, decorándola o pintándola con temperas. La caja también se puede convertir en una nave espacial, un barco pirata o en lo que nuestro hijo pueda imaginar. Si no tenemos caja de cartón también podemos hacer la cabaña con una manta y varias sillas.