Los niños tienen cada día numerosas tareas que afrontar. Desde pequeños cuentan con responsabilidades que van más allá de disfrutar de los juegos infantiles: deben preparar los deberes, pasan muchas horas en la escuela y luego pueden acudir a clases particulares o actividades extraescolares que terminan abrumándoles. Sin embargo, cada día más, expertos profesionales en pedagogía y en el desarrollo psicológico y cognitivo infantil ponen de manifiesto la importancia de la meditación y de incluir la contemplación en la vida cotidiana.
El yoga es una de las opciones más conocida por los numerosos beneficios que puede aportar a los niños. En este sentido les ayuda a mantener la calma y a gestionar sus emociones a la vez que se hacen conscientes de su propio cuerpo y de su respiración. La práctica habitual del yoga estimula la concentración, la memoria y la creatividad de los pequeños, herramientas todas imprescindibles para poder enfrentarse a los retos cotidianos.
La popularización de esta disciplina hace que incluso en algunos colegios empiece a impartirse impulsada por los progenitores, como en el caso de la Asociación de Padres y Madres de Alumnos (AMPA) del Colegio de educación Infantil y Primaria El Romeral en Velez Málaga, que lleva varios años realizando yoga para niños y para este curso ha ampliado la oferta también a los adultos. El objetivo de los talleres impartidos en este colegio malagueño es desconectar del sistema de estrés, prisas y competitividad en que están imbuidos los niños actualmente, a la vez que los pequeños encuentran su propio espacio.
Men sana in corpore sano
A partir de los tres años los niños pueden empezar a hacer yoga, ya que es cuando tienen mejor conciencia de las diferentes partes de su cuerpo. Con los ejercicios de respiración, las posturas y la relajación los niños adquieren un cuerpo más sano, fuerte y flexible y el yoga tonifica los músculos mientras aprenden a relajarse.
Existen numerosas publicaciones para aquellos que quieran iniciar a sus hijos en el yoga, en las que se reflejan sus beneficios y se recopilan posturas que puedan realizar los niños. El yoga ayuda a mejorar la salud física, mental y emocional, como un bálsamo para el sistema nervioso, por lo que mejora la ansiedad, el insomnio o el asma a la vez que ayuda a desarrollar la flexibilidad, la fuerza, la resistencia y la tonificación muscular.
Los niños aprenden mediante las técnicas adquiridas en el yoga a calmar la mente y a mantenerse serenos. Esto les resulta muy útil en la vida cotidiana ya que encuentran las herramientas necesarias cuando se enfrentan a un conflicto o cuando tienen que superar alguna frustración. Esa capacidad sumada a la mejora de la concentración ayuda a afrontar los problemas de rendimiento escolar y de rebeldía que pueda surgir.