Planes en familia

Foto: Crea un ambiente relajado:Antes incluso de empezar, es importante asegurarse de que todos están tranquilos y cómodos. ...

¡Mira al pajarito!

  • Tenemos la sensación de que los niños crecen muy deprisa, en un momento dan sus primeros pasos y, al siguiente, se están preparando para su primer día de escuela. Puesto que todo se mueve tan rápidamente, capturar todos esos pequeños momentos es tan bonito como complicado. Para lograrlo, sigue estos sencillos consejos que seguro que agradecerás con el paso de los años.

Crea un ambiente relajado:

Antes incluso de empezar, es importante asegurarse de que todos están tranquilos y cómodos. Lo mejor es no poner nervioso a nadie, sobre todo a los más pequeños, así que si no les dices que van a ser fotografiados, mejor que mejor. Los "peques" necesitan divertirse mientras se les fotografía, por lo tanto, deberías dejarles todo el tiempo del mundo y cargarte de paciencia infinita. Prueba a enseñarles algunas de las imágenes que vas haciendo en la pantalla de la cámara o, mejor aún, deja incluso que ellos mismos tomen alguna fotografía, ya que esto les dará una idea aproximada de lo que está haciendo y les ayudará a sentirse como parte integrante del proceso creativo.

No diga “una sonrisa para la cámara”:

El mejor consejo es que nunca se le debe decir a un niño que sonría para la cámara, ya que todo lo que conseguirá es crear la clásica sonrisa artificial de la “foto escolar”. Si interactúas con los niños con naturalidad, las oportunidades para obtener una buena foto surgirán de manera espontánea y, a menudo, las imágenes de un niño de aspecto más pensativo y relajado son las que ofrecen el mejor impacto visual.

Prepara el escenario:

Si vas a fotografiar bebés en un espacio de interior, busca la zona con la mejor iluminación, ya que es preferible contar con una luz suave y tenue. Una cama deshecha cubierta con sábanas blancas sería una ubicación perfecta. Si no es posible, inténtelo en el suelo, cerca de una ventana que proporcione una luz suave. Como fondo, puedes utilizar una sábana o alguna tela clara, que proporcionará un bonito encuadre neutro y, además, actuará como reflector alrededor del bebé, lo que le ayudará a reducir las sombras.

Si tienes paciencia, espera a que el bebé se quede dormido y, entonces, conseguirás imágenes serenas y muy bonitas. Recuerda que no sólo se trata de la cara del bebé; captura también los pequeños detalles, como las manos y los pies. Para los primeros planos, ponte al nivel de sus ojos y no tengas miedo de acercar el zoom al máximo para encuadrar toda su cara, pues conseguirás capturar expresiones naturales y únicas.

Los cobertizos, los portales antiguos, los muros de piedra y los grandes árboles se convierten en fondos muy interesantes. También añade que no debería fotografiarles durante el mediodía de un día de verano soleado y caluroso, ya que los niños entornarán los ojos deslumbrados y la luz será demasiado intensa. Además, a esa hora del día la luz adquiere una tonalidad azul, por lo tanto, si puede, espere a una hora más avanzada del día en que la luz sea más suave y cálida.

Por útlimo...

Siempre que pases un tiempo con sus hijos, intenta llevar la cámara encima cuando crea que podría presenciar grandes momentos. No esperes que un niño se siente y pose para usted, ellos sólo quieren divertirse; por lo tanto, deberás esperar el momento oportuno, especialmente cuando capture fotografías de acción.

Permite que los niños expresen sus emociones y se diviertan mientras mantienen el dedo sobre el obturador, siempre preparado para capturar cada momento. Dispara muchas fotos, es una cámara digital, no te costará ningún dinero. Recuerde que es mejor capturar demasiados recuerdos que demasiado pocos.

* Consejos e imagen facilitados por Nikon