Que los antibióticos arrasan
con la flora intestinal no es
nuevo. Lo que sí es una novedad
es lo que apuntan dos recientes
investigaciones: que si se usan
cuando eres bebé esa flora puede
alterarse para siempre y se puede
desarrollar obesidad de adulto.
Investigadores
estadounidenses han estudiado
qué ocurre cuando se dan precozmente
dosis subterapéuticas (más bajas).
Para ello, administraron vancomicina o
penicilina a ratones durante siete semanas.
Los medicados tuvieron un aumento del
10 al 15% en su grasa, incrementaron su
densidad ósea y sufrieron una alteración de las
hormonas relacionadas con el metabolismo.
En el Reino Unido, tras analizar los datos de
11.532 niños y ver sus informes médicos desde el
nacimiento hasta los 23 meses, un grupo de investigadores
ha confirmado que el uso de antibióticos antes de los cinco
meses podría estar detrás de un sobrepeso posterior. Esa
relación no se observó, en cambio, cuando los antibióticos se
dieron cuando el bebé tenía seis o más meses de vida.